ENTREVISTA AL CHEF MARCO FERRO

De Milán a Ibiza, pasando por la influencia mediterránea. El Chef Ejecutivo Marco Ferro lleva más de veinticinco años revolucionando paladares en la isla pitiusa. 

Por Cristina Sanfelice


Ibiza es una isla magnética, un epicentro cosmopolita donde el lujo se redefine constantemente y convergen culturas de todos los rincones del planeta. En este escenario de exigencia absoluta, el Chef Ejecutivo Marco Ferro ha logrado forjar una reputación impecable, llevando la excelencia gastronómica al nivel más íntimo y exclusivo: las villas y yates de la isla pitiusa. Tras llegar de Milán hace 26 años y regentar con éxito su propio restaurante durante dos décadas, este visionario de los fogones decidió dar un salto definitivo hacia la personalización total, convirtiéndose en uno de los Chefs Privados más solicitados del entorno balear.

Con un título de la Academia Italiana obtenido con matrícula de honor y una sensibilidad estética única, Marco no se limita a cocinar. Él diseña experiencias completas. Su filosofía radica en trasladar el servicio, la sofisticación y el estándar de un restaurante de alta categoría directamente a la mesa del cliente. Para lograrlo, se apoya en un profundo conocimiento de la isla, que le permite rastrear los mejores mercados y seleccionar personalmente las materias primas de la más alta calidad.

Pero no está solo en esta labor. Acompañado por un equipo de profesionales de primer nivel, Marco es capaz de orquestar desde un servicio de coctelería premium hasta el diseño de menús exclusivos que fusionan sus raíces mediterráneas marcadas por la influencia de su madre griega, con sabores exóticos de Tailandia, México o África. Cuidando cada detalle con precisión milimétrica e integrando técnicas pioneras como el uso de agua ionizada Kangen, su objetivo primordial es satisfacer profundamente a los comensales, garantizando atmósferas amigables y veladas verdaderamente inolvidables. Tiene claro su ingrediente más importante: en la cocina, sin amor no sale nada.

Slocum Magazine: Llevas 26 años viviendo en Ibiza, pero tus raíces están en Italia. ¿Cómo fue ese gran salto de Milán a la isla?

Marco: Nací en Milán en 1973, pero vine a Ibiza con una gran ilusión: abrir mi propio restaurante. Y así fue. En 2001 inauguré un restaurante italiano, una pizzería con comida casera que mantuve abierta durante 20 años. Fue una etapa que me aportó muchísimas cosas positivas: crecí enormemente, aprendí a tratar con el público, con los proveedores y, en definitiva, asimilé todo aquello que la escuela no te enseña. Fue un proyecto muy exitoso, recibimos múltiples premios y mantuvimos las cinco estrellas de manera continua en plataformas de viajeros. Todo lo que aprendí allí lo sigo llevando en mi bagaje cultural hoy en día.

S.M: Después de tanto éxito y tras abrir un segundo local frente al mar, decides dar un giro a tu carrera y convertirte en Chef Privado. ¿Qué te motivó a este cambio? 

M: Decidí dejar los restaurantes porque me empezaron a pedir que cocinara en casas particulares. Hoy en día trabajo con varias agencias, una de ellas de forma muy habitual. Normalmente, me contratan para sesiones de una semana. El proceso comienza con una planificación y un primer contacto con el cliente en el que escucho atentamente sus peticiones: qué les apetece comer, si tienen alergias o intolerancias… A partir de ahí, creo un menú totalmente estructurado y personalizado según sus necesidades. Es un trabajo que me apasiona.

S.M: Teniendo en cuenta tus orígenes y tu trayectoria, ¿cuáles dirías que son tus platos estrella? 

M: Lo cierto es que no tengo platos estrella concretos, me gusta estar en constante evolución. Disfruto muchísimo trabajando con la cocina mediterránea, que representa mis raíces, pero también me apasiona integrar especias y culturas de mis viajes, como la tailandesa, la mexicana o la africana. Me encanta la fusión. Intento combinar la cultura mediterránea con otras gastronomías para crear algo nuevo; algo que despierte la curiosidad del cliente y le deje con ganas de volver a llamarme.

S.M: Empezaste en los fogones a los 27 años, y tienes el título de Chef Ejecutivo por la Academia Italiana con matrícula de honor. Pero antes de eso, estudiaste Gráfica Publicitaria. ¿Se refleja esto en tus platos? 

M: Sin duda. Mis estudios como Maestro de Arte Gráfico han sido fundamentales en mi carrera culinaria porque me ayudan a presentar los platos de una manera mucho más artística y visual. Hoy puedo decir que trabajo en lo que realmente me gusta, y eso es algo que le aconsejo a todo el mundo. De hecho, en invierno, cuando la isla está más tranquila, suelo viajar a Italia para impartir cursos y asesorías, ayudando a otras personas a formarse y crecer en este sector.

S.M: La innovación parece ser clave en tu cocina, especialmente por tu uso del agua Kangen. ¿Qué aporta exactamente a tus elaboraciones? 

M: Desde mi amor por los ingredientes naturales y mi búsqueda constante por mejorar, hace tres años descubrí la posibilidad de utilizar agua Kangen (un tipo de agua ionizada japonesa) en mi cocina. Se ha convertido en una aliada excelente. La utilizo para cocinar, para beber y para desinfectar. Es increíble para las fermentaciones, para dar textura a sopas y risottos, y para la limpieza de verduras, carne y pescado. 

Me permite desinfectar mi espacio de trabajo sin usar productos tóxicos, algo que considero fundamental a la hora de preparar comida. Muchos chefs alrededor del mundo ya la utilizan porque permite lograr elaboraciones que con agua normal simplemente no se consiguen.

S.M: ¿Por qué sigues eligiendo Ibiza después de 26 años, y cuál crees que fue la «chispa» que te acercó a la cocina en primer lugar? 

M: Sigo en Ibiza porque me encanta experimentar y mezclar culturas diferentes. En primer lugar, es hermoso trabajar en un lugar donde la gente viene a divertirse, donde todo el mundo está de buen humor. Y en segundo lugar, en esta pequeña isla se concentra gente de todo el planeta, que trae consigo sus culturas, sus costumbres alimentarias y sus ingredientes.

¿Y la chispa? Seguramente fue mi madre, que es griega. Mis primeros recuerdos gastronómicos son los aromas mediterráneos y esas grandes reuniones de gente los domingos, con mesas llenas de platos cocinados con cuidado, tradición y amor. Porque en la cocina, sin amor no sale nada.

S.M: Y para terminar, ¿qué es lo que más te gusta de Slocum Magazine?

M: Lo que más me gusta de Slocum Magazine es la sensibilidad con la que capturan la verdadera esencia del estilo de vida, muy mediterráneo en mi opinión. 

Para alguien como yo, que trabaja a diario creando experiencias exclusivas en yates y villas de Ibiza, la estética y el cuidado por los detalles lo son todo. Siento que compartimos la misma filosofía: la búsqueda constante de la excelencia, el amor por la máxima calidad y el respeto por el entorno. 

Leer Slocum es como sentarse a disfrutar de un buen plato de pasta frente al mar porque te inspira, te hace viajar y te recuerda por qué elegimos este rincón del mundo para vivir y disfrutar. Tienen ese ‘amor’ por lo que hacen del que yo siempre hablo en mi cocina

Hablar con Marco Ferro es entender que la alta gastronomía va mucho más allá de los ingredientes porque se trata de emocionar, de conectar culturas y de crear recuerdos. Su evolución es el reflejo de un profesional incansable que ha sabido reinventar el lujo. Con su visión, su respeto por el producto local y su filosofía, Marco transforma cualquier comida en una auténtica obra de arte.

Si estás planeando tu próxima escapada a Ibiza, ya sea relajándote en una espectacular villa o navegando por las aguas del Mediterráneo, elevar tu experiencia gastronómica está a un solo paso. Deja que la magia de un restaurante de alta categoría llegue directamente a tu comedor.

Conoce a Marco, aquí.

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