Este año todo ha sido diferente: Invernadero del Palacio de Cristal, La galería de cristal del Palacio de Cibeles y el claustro de la universidad de Nebrija, un edificio con mucha historia, también han sido protagonistas.
Por Alejandra Del Corral y Eva Sanvivas / Chaladas por la Moda
Septiembre es el mes de la moda por excelencia, y si lo unimos a la vorágine del día a día, es un mes para volverse loco, o quizás un poco chalado… y ahí llegamos nosotras “las chaladas por la moda” para contarte todas las novedades que hemos podido disfrutar en la MERCEDES BENZ FASHION WEEK DE MADRID.
Este año todo ha sido diferente, y además de los enclaves históricos de otras ediciones la Fórmula 1 nos ha hecho vivir una semana diferente, Invernadero del Palacio de Cristal, La galería de cristal del Palacio de Cibeles es un enclave mágico absolutamente y el claustro de la universidad de Nebrija, un edificio con mucha historia.

Las chaladas arrancamos la semana de la moda con SIMORRA presentando “Fold In”, donde doblar el tejido ha sido la propuesta constructiva de toda la colección. El tejido se pliega, se arruga mientras que conserva su movimiento. Gasas, algodones, organzas y popelines conviven con tejidos con cuerpo como es el tweed desflecado. Las gamas cromáticas van desde los arenas y rosas empolvados, introduciendo los colores más intensos como los mostazas, los azules y los verdes más intensos. Tuvimos la suerte de ver en la pasarela a Blanca Romero desfilando junto a su hija Lucía Romero generando la idea de que una misma firma puede adaptarse a diferentes generaciones. La mujer SIMORRA es elegante, sofisticada y con una aire natural que enamora.

Y llegó uno de esos desfiles que teníamos muchas ganas de ver: Adolfo Domínguez, que presentó Croma, su propuesta para Primavera/Verano 2027.
Una propuesta que juega con la percepción del color y que se traduce en prendas llenas de movimiento, nuevas formas y volúmenes. La paleta parte de tonos naturales que se llenan de vida con pinceladas de lima, rosa palo, mandarina y oliva. Todo ello sobre tejidos ligeros y vaporosos como la organza o el tafetán. Si tuviéramos que destacar algo de la firma, sería la capacidad de la firma para experimentar sin perder su esencia: prendas contemporáneas, cómodas y con personalidad, donde cada una es una auténtica forma de expresión.
Un desfile lleno de luz y movimiento que, además, tuvo un invitado muy especial sobre la pasarela: Pablo Alborán, que apareció como sorpresa de la firma como modelo.

El martes, la pasarela se trasladó a la Galería de Cristal del Palacio de Cibeles bajo su espectacular cúpula pudimos enamorarnos de las nuevas propuestas de HANNIBAL LAGUNA presentando “LUMINHAZ”, coincidiendo con el 40 aniversario de la firma Hannibal nos propuso una colección puramente artesanal, redes de seda trabajadas a mano mediante nudos, bordados, pedrerías, cristales y filigranas que emanaban luz en cada vestido. Las paleta cromática de la colección fueron los tonos naturales, el beige, los rosas empolvados y el negro como símbolo indiscutible de la elegancia.
Una colección alejada del minimalismo, proponiendo a una mujer sofisticada, elegante, donde el exceso y la ornamentación son los grandes aliados de la alta costura.

Y después de la exuberancia de Hannibal Laguna, ALEX RIVIERE planteó con “The Core” un planteamiento identificativo de la marca con un armario funcional adaptado a la mujer actual y que le acompañe en el día a día. Su base cromática es el blanco y el negro, sus líneas depuradas y elegantes acompañan a toda la colección.
Si nos trasladamos a los desfiles que vimos en la Universidad Nebrija forma parte de una estrategia, convertir Madrid y algunos de sus espacios arquitectónicos en parte de la experiencia.

Una de las fantásticas experiencias que pudimos contemplar fue el desfile de TETE BY ODETTE “Nimba” y parte de la idea de la feminidad asociada a la fuerza, la sensibilidad y la sofisticación. Con una gran referencia a la cultura japonesa incluyendo kimonos, volúmenes y superposiciones, pero buscando la ligereza. Los colores paste como el rosa y el azul hicieron un desfile más luminoso y delicado que en sus anteriores propuestas.

Y seguimos en la Universidad Nebrija con MALNE y su colección La Femme, un auténtico homenaje a la mujer y a esas grandes musas de la moda parisina que han convertido la elegancia en una actitud.
Una propuesta muy femenina, sofisticada y con un punto sexy, en la que convivieron encajes, sedas rústicas, organzas, crepes de seda, gasas y mikados. Una colección que mira al París más chic y clásico, pero reinterpretado desde el universo de MALNE, jugando con una elegancia atemporal y, al mismo tiempo, llena de personalidad.

Y llegó uno de los estrenos de esta edición: Antonio del Canto, que debutaba en el calendario oficial de MBFWMadrid con Dress Up Spring 2027.
El diseñador gaditano convirtió el propio ritual de vestirse en el punto de partida de la colección: ese momento íntimo en el que elegimos cómo queremos mostrarnos al mundo. La propuesta mezcla costura, artesanía e innovación, recuperando códigos muy femeninos como el corsé, la silueta de reloj de arena y los grandes volúmenes. Los bordados artesanales, la pedrería histórica y los cristales de Murano aportaron ese punto de sofisticación y teatralidad a una colección que mira al pasado, pero lo lleva a un lenguaje absolutamente contemporáneo.

Y para cerrar esta jornada, Isabel Sanchís nos volvió a demostrar por qué la artesanía y la innovación pueden convivir perfectamente sobre una misma pasarela.
Su propuesta para Primavera/Verano 2027 parte de una mirada hacia la historia de la moda y hacia aquellas prendas que, en distintos momentos, cambiaron la forma en la que las mujeres podían expresarse y construir su propia identidad. Una colección ecléctica en la que la tradición se encuentra con la tecnología y donde aparecen volúmenes escultóricos, siluetas muy trabajadas y recursos como la impresión 3D. El resultado: una mujer poderosa, sofisticada y libre, que utiliza la moda como una forma más de expresión.

Y así llegamos al final de una semana intensa, llena de desfiles, diseñadores, tendencias, encuentros y, sobre todo, muchas ganas de seguir descubriendo todo lo que nos trae la moda española.
Esta edición nos ha dejado algo especialmente claro: la moda ya no se vive únicamente sobre una pasarela. Madrid se convirtió durante estos días en parte del espectáculo y sus edificios, jardines y espacios históricos fueron el escenario perfecto para descubrir nuevas colecciones y nuevas formas de entender la moda.

Nosotras seguiremos haciendo lo que más nos gusta: mirar, descubrir, comentar, disfrutar… y, por supuesto, volvernos un poquito chaladas por la moda. Porque si algo tenemos claro después de esta Fashion Week es que en septiembre Madrid se viste de moda… y nosotras seguimos chaladas por la moda.
Las Chaladas por la Moda
Alejandra Del Corral y Eva Sanvivas son expertas en Imagen.
Para más información:
@alex.delcorral
@sanvivas_shopper
Para cualquier comentario o sugerencia acerca de un tema sobre del que os gustaría que hablásemos, podéis escribirnos a: este correo.
