ACERCARSE AL SURF Y APRENDER A DISFRUTAR DE LA ENERGÍA DE LAS OLAS: TODO LO QUE NECESITAS SABER

Si estás interesado en aprender a cabalgar las olas o te intriga el mundo del surf, este articulo puede serte de ayuda.

Por Berenice “Mizzy” Lopéz


Acercarte al surf y aprender a “danzar” con las olas puede convertirse en una de las mejores experiencias de tu vida. Si estás interesado en aprender a cabalgar las olas o te intriga el mundo del surf, este articulo puede serte de ayuda.
La intención es darte los elementos necesarios para conocer y aprender este magnífico deporte. Con la esperanza de que, después de haber leído este artículo, estarás listo para lanzarte a las olas y seguir aprendiendo.

Ante todo, vamos a ver que es el surf. El surf es un deporte que se practica en el mar, nadando tumbado sobre una tabla hacia la playa y cuando llega una ola te pones de pie y te deslizas sobre ella. Es un deporte muy divertido, pero, antes que nada, hay que aprender a nadar tumbado encima de la tabla y esto requiere esfuerzo físico, ¡hay que estar en forma!
Y siempre tener buena actitud, empezando por la paciencia, la buena voluntad y una bonita sonrisa.

Parece que el surf se practica desde hace más de 500 años. Cuando James Cook llegó a Hawái en el siglo XVIII, describió a los nativos cabalgando las olas sobre tablas de madera. Esto ya lo había visto en sus viajes a Haití, donde los nativos jugaban a llegar a la playa parados sobre una tabla (hecha de madera maciza). El final no es feliz: Cook prohíbe esta actividad y los nativos se vengan asesinándolo. Por lo que sabemos, el surf tuvo su origen en el Océano Pacífico.

Año 1937. El pionero del surf en Europa es el inglés Jimmy Dix, quien utiliza una tabla de un club de surf hawaiano para surfear en las playas de Cornualles. Pero el surf se popularizó algo más tarde. En los años 50 del siglo XX se empezó a practicar Surf por las costas de California y Australia, gracias al campeón olímpico Duke Kahanamoku. En aquel momento nace la moda del surf.
El surf de aquellos años no tiene nada que ver con lo que se practica hoy en día. Las tablas eran de madera maciza y prácticamente rectas.
Rosnay, Barland y Moraiz surfearon por primera vez en Biarritz en Francia y se convirtieron en leyendas del surf.
En los años 70 llega el surf a Canarias, donde se descubren las mejores olas de Europa con un clima templado todo el año.

Vamos a ver ahora cuales tipologías de surf se pueden practicar. Dependiendo del tamaño de la tabla podemos hablar de:
Shorthboard (1,50 a 2,10m), tablas estrechas y delgadas, son adecuadas para girar y maniobrar, pero son más lentas.
Longboard o tablón. En este caso, puedes surfear con un estilo más clásico, utilizando tablas de más de 2,75m, más anchas y voluminosas. Estas tablas son más rápidas.

El Surf incluye varios estilos y competiciones. Big Wave significa surfear en olas de más de dos metros de altura. La capital mundial de esta disciplina es Nazaré, al sur de Lisboa. El mito de esta disciplina es Garret McNamara. Su record ha sido superado. Pero él fue el primero en “probar” lo que las olas gigantes de Nazaré ofrecen.

Se utilizan kneeboard, con aletas pequeñas y tablas cortas, para surfear de rodillas.
Bodyboard: en este caso la tabla es de gomaespuma y de aproximadamente 1 metro, se navega tumbado y se utilizan pequeñas aletas. Esta disciplina es muy popular porque es menos peligrosa y más accesible. Es muy divertida.

Stand Up Paddle Surf o SUP. Se rema de pie sobre la tabla con un remo; se puede utilizar para surfear las olas o como variante de la canoa. En los últimos tiempos se ha puesto muy de moda. Se aprende rápido y es prácticamente accesible para todo el mundo. No hay que estar entrenados. Eso sí, para hacerlo tal y como los hacían hace siglos los nativos de las islas del Pacifico, quiere decir surfeando literalmente las olas (así se inventó esta tipología de surf), hay que estar muy entrenado y llevar mucho tiempo practicando. Sin embargo, en la actualidad, el SUP se presta más para pequeños “paseos”, remando lejos de las olas y disfrutando del paisaje y del aire fresco tal y como haríamos con una canoa, pero estando de pie. Muy recomendable para quienes no quieren atreverse con lo que supone entrar en contacto directo con las olas y para quienes buscan una forma más relajada de disfrutar del mar.

Tow-In: en lugar de nadar estando encima de la tabla para entrar en la ola, te dejas empujar por una moto de agua. Se utilizan tablas con foot-straps y gracias a la ayuda de las motos de agua se pueden surfear enormes olas.

Wind Surf: la tabla se mueve gracias a una vela empujada por el viento. Se puede practicar en agua plana o en olas.

Kite Surf: te mueves gracias a una cometa empujada por el viento. Se puede practicar en agua plana o en olas. Se trata de una tipología de surf que está muy de moda. Su éxito reside en la rapidez y en la facilidad con la cual se aprende. A diferencia del surf, en muy poco tiempo se puede disfrutar con resultados discretos.

Además, las tablas de surf han inspirado nuevas variantes como el skate, el longboard o el snowboard.

Analizamos ahora que nos hace falta a la hora de practicar el surf. Las cosas más importantes para son:
La tabla, que es la reina de este deporte (de ella hablaremos más adelante).
El traje de neopreno (o en otros materiales más sostenibles como el Yulex, creado por la marca californiana Patagonia y considerado por muchos expertos de una calidad superior con respeto al neopreno). El traje se utiliza para surfear en agua fría, pero también para protegerse de golpes y abrasiones. Las lycras son solo para protección solar. Dependiendo de la temperatura del agua y del aire, puedes elegir trajes de neopreno de diferentes longitudes (manga completa o corta) y grosores (de 2 mm a 6 mm).
La cera o parafina es una cera que se frota sobre la tabla para evitar resbalones al ponerse de pie. La elección de la parafina depende de la temperatura del agua. Además de la parafina puedes usar el Pad, una goma pegada a la tabla.
Y por ultimo, hace falta una playa preciosa con olas perfectas y muchas muchísimas ganas de aprender a surfear.

Elegir tu tabla es un paso importante. Depende principalmente de tu peso y de tu experiencia, pero también de las olas que quieras surfear o del tipo de surf que más te inspire.
Si eres principiante, una tabla larga, gruesa, ancha y con la punta redondeada es fundamental, y con ella te será más fácil levantarte en las primeras olas.

Cuando tengas más experiencia, puedes pensar en una tabla menos voluminosa, con una punta más afilada que funcione en olas pequeñas y medianas.

La construcción de una tabla pasa por 3 fases, cada una de ellas realizada por un profesional especializado: el modelador da forma a la espuma de poliuretano, el resinero la recubre con fibra y resina, el refinador la lija y pule, dándole el toque final.

Sin entrar en demasiados detalles técnicos, hay términos acerca de las partes de una tabla de surf que es importante conocer. La tabla de surf parece tener un diseño muy simple, pero está compuesta por partes fundamentales para su funcionamiento.
La parte delantera (o nariz) está arqueada para maniobrar la tabla.
Rocker es la curvatura del nose, que se aprecia colocando la tabla de perfil. Si está más pronunciado, la tabla es más maniobrable pero más lenta. Si es más plano, la tabla será más rápida, pero menos maniobrable.
Las tablas cóncavas generan velocidad y ayudan en los giros más cerrados.
El Leach es una cuerda hecha de material elástico para asegurar la tabla al pie del surfista.
Las aletas son los timones con los que girar, pueden ser fijas o desmontables.
Tail es la parte trasera donde se fijan las aletas y la tabla se vuelve más estrecha y afilada. Puede ser ancho para olas poco profundas o angosto para olas tubulares. Puede ser redondo, cuadrado o puntiagudo dependiendo de las olas que pretendas surfear.
El Riel es el borde de la tabla y su forma varía de adelante hacia atrás. Un canto redondeado es más adecuado para maniobrar la tabla, uno más afilado se adhiere mejor a la ola y hace que la tabla sea más rápida.
La parte inferior suele ser cóncava en la parte central de la tabla, para canalizar el agua y aumentar el empuje hacia arriba y en forma de V en la parte trasera para una mejor maniobrabilidad.

Existen varios tipos de tablas de surf. La tabla intermedia o Mini Malibú de largo variable, desde 2,15m hasta 2,70m, tiene buena flotabilidad y permite maniobrar bastante bien. Es la primera tabla de muchos surfistas.
Fish Thruster es la tabla multiusos para olas grandes y pequeñas.
Morey Doyle Soft es ideal para el aprendizaje de niños de 3 a 5 años.
Existen también tablas más cortas y más maniobrables que una Mini Malibu, con esloras entre 2,18m y 2,10m. También pueden ser más largas y variar en grosor y ancho.

Hay otras tablas más largas y afiladas, ideales para superar olas grandes y fuertes. Se trata de tablas más inestables y solo las utilizan surfistas experimentados.

Thruster: término genérico para indicar cualquier tabla con tres quillas, una revolución que permitió generar velocidad en las maniobras y llevó el surf a niveles modernos.

Longboard o tabla grande: tabla clásica con buena flotabilidad y más fácil de surfear. Apta para principiantes, para los que no están en buena forma física o para los que quieren surfear de forma fluida y no competitiva. La mejor cualidad de estas tablas es precisamente la sensación de fluidez que transmiten sobre las olas y la posibilidad de caminar sobre la tabla para realizar maniobras clásicas como Nose Riding (permanecer en la punta de la tabla) y otras evoluciones como el Knee Turn (giro realizado cruzando y doblando la pierna de atrás).

La tabla Becker Kids es especial para niños de 6 a 12 años. Tiene la punta redonda para evitar golpes y lesiones.

Todas las tablas tienen medidas adecuadas para un uso específico: largo, ancho y espesor.
Hay muchos factores a tener en cuenta a la hora de elegir una tabla, pero sobre todo la flotabilidad y la maniobrabilidad.

Las tablas son caras y delicadas. Pueden magullarse y agrietarse. Estas son algunas precauciones para mantener una tabla en buen estado el mayor tiempo posible: no la dejes en el coche o al aire libre por mucho tiempo, ciérrala siempre en su bolsa y déjala en un lugar seco y fresco. La resina de las tablas de surf se ve muy afectada por la radiación solar, pierde sus propiedades iniciales, se vuelve quebradiza y cambia de color.

Incluso una pequeña rotura debe ser reparada por un profesional, evita las reparaciones de emergencia y evita usarla si está dañada.
El interior de una tabla se puede empapar con agua, lo que la vuelve más pesada e inestable.
La mejor manera de colocar una tabla es horizontalmente. No dejes la tabla apoyada contra árboles o paredes, en caso de caída el daño podría ser grave.
Recuerda limpiarla a menudo con una espátula especial para que no se oscurezca.

Como decíamos antes, surfear es pararse sobre la tabla y cabalgar la superficie de las olas. Pero esto es solo el principio y cuando hayas experimentado esta sensación querrás seguir experimentando y descubrirás que las posibilidades que te ofrece una ola son infinitas.
Querrás comenzar a ponerte en la pared (con la ola al frente) o en la parte trasera (con la ola detrás). A continuación, querrás aumentar la velocidad para volver a entrar, flotar, reducir, romper el aire, los tubos y más. Pronto descubrirás el significado de estos términos.

Empecemos por el principio, nadar sobre la tabla y ponerse de pie. Levantarse sobre la tabla es el movimiento clave del surf, se debe practicar tanto como sea posible en la playa, en casa y en el gimnasio para que luego en el agua resulte lo mas natural posible.

Antes que nada, hay que tener claro que pie poner delante: eres regular (pie izquierdo adelantado) o goofy (pie derecho adelantado). Si no has probado el skate o el snowboard, tendrás que averiguar por ensayo y error: ¿con qué pie empiezas a correr? ¿Qué pie pones delante cuando pierdes el equilibrio? Que alguien te empuje por sorpresa puede resultar útil para aclarar las dudas. Eso sí, por sorpresa y sobretodo sin demasiada fuerza. No tienes que caerte y obviamente no tienes que hacerte daño.

Empezamos tumbados sobre la tabla, las manos a la altura del pecho y apoyadas sobre la misma, la cabeza hacia arriba y la espalda arqueada como formando una U con el cuerpo.
Levantándonos ponemos el pie trasero a la altura de las rodillas y el pie delantero entre las rodillas.
Las manos están debajo del pecho, la primera parte que se eleva es la cabeza, seguida del torso y finalmente la pelvis.
El error más común de los principiantes es levantar primero la pelvis, perdiendo así el control de la tabla.
Ahora estamos de pie sobre la tabla, los pies están paralelos y en el centro de la tabla para mantenerla estable.
El cuerpo está perpendicular a la tabla y las rodillas están dobladas.
Mejora tu posición en la tabla doblando la rodilla trasera hacia adentro y girando el hombro hacia adelante en la misma dirección que la tabla.
Parece complicado. Sin embargo, un buen instructor te facilitará la comprensión de estos mecanismos que, una vez asumidos, se generarán de forma prácticamente natural.
Un pequeño paréntesis: no existe mejor opción a la hora de aprender, que contar con la experiencia de un instructor. Este articulo puede ser útil para adentrarse en la filosofía y en la practica del surf, sin necesitad de mojarse. Pero a la hora de practicar, no dudes en contar con una escuela. No te arrepentirás y disfrutaras mucho más de tus mejoras.

Volvamos a las indicaciones acerca de lo que cada principiante tendrá que experimentar una vez entre en el agua. En la natación sobre la tabla, las brazadas efectivas son fundamentales para poder coger las olas. Es una parte muy importante.

Cuando quieras descansar, puedes sentarte en la parte más ancha de la tabla buscando el punto de equilibrio.

Ten cuidado al salir de la ola, probablemente estarás cerca de la playa en aguas poco profundas.

Estos son solamente algunos de los movimientos básicos que se pueden realizar sobre una tabla de surf.
Los términos en inglés pueden parecer demasiado técnicos e incomprensibles, pero poco a poco entrarán en tu vocabulario. Puede que pienses que el lenguaje es muy técnico, pero, no te asustes, hay que ir despacio pero seguro.

Take Off: es lo primero que tendrás que aprender, parece un movimiento sencillo pero un Take Off bien ejecutado requiere años de experiencia.

Bottom Turn: la primera curva después de haber descendido la ola, con la velocidad de la bajada tendrás que girar la tabla en dirección a la pared de la ola, de hecho, la parte inferior de la ola es plana y no empuja, para avanzar y ganar velocidad tienes que quedarte en la parte vertical de la ola.

Cut Back: es casi lo opuesto al Bottom Turn, una vez que regresas a la pared de la ola, haces una curva de 180 grados para volver a bajar o volver a la parte más empinada.

Reentry: es un Cut Back más radical realizado en la cresta de la ola que permite un radio de curvatura más cerrado y rápido.

Tubo: el objetivo de todos los surfistas es llegar a la parte más empinada de la ola hasta quedar cubiertos por la cresta de la ola. Una ola arrulladora es la ola soñada y buscada por todos los surfistas.

Hang Five: se realiza caminando sobre la tabla hasta «atrapar» la punta con los dedos de un pie.

Hang ten: se realiza caminando sobre la tabla hasta «atrapar» la punta con los dedos de ambos pies. Requiere mucha habilidad y una ola bastante empinada y rápida, de lo contrario la tabla se hundiría.

Drop Knee: es la curva clásica del longboard, es como un Cut Back pero se realiza doblando la rodilla trasera hasta tocar la tabla.

Un elemento fundamental para el surf son obviamente las olas, pero hay muchos aspectos que debes conocer sobre ellas para poder explotarlas al máximo. Las mejores olas para surfear son las que se desarrollan dejando una parte de la pared abierta sin espuma, se pueden abrir a la derecha o a la izquierda.

A nivel internacional, la escala de Douglas se utiliza para medir las olas. El tamaño de las olas depende del tipo de ola y de los hábitos de cada lugar.

Las dimensiones relativas al cuerpo del surfista se utilizan a menudo para medir las olas, escucharás hablar acerca de la altura de la rodilla, la altura de la cabeza…
Las olas se pueden clasificar según el fondo marino donde rompen.
Beach Breaks: rompen en playas de fondo arenoso, son olas adecuadas para aprender a surfear, pero pueden volverse peligrosas y son susceptibles a las corrientes y variaciones de bancos de arena.
Point Brak: mordisquea fondos rocosos sumergidos, formando barreras puntiagudas o redondeadas, suelen ser más estables.
Las olas de coral rompen en los fondos de coral, suelen ser empinadas y tubulares. Estas son las olas más soñadas por los surfistas.

Dependiendo de la dirección de su “viaje”, se distinguen en ondas de derecha, ondas de izquierda y ondas de cierre.

También los surferos se clasifican según las olas.

Regular surfea con el pie izquierdo al frente, surfea las olas derechas frente a la pared, surfea las olas izquierdas de regreso a la pared.
Goofy surfea con el pie derecho al frente, surfea las olas derechas de regreso a la pared, surfea las olas izquierdas frente a la pared.
Front Side surfeado frente a la pared.

La dirección y la fuerza del viento afectan a la calidad de las olas y por ello hay que tener en cuenta estos factores a la hora de elegir la playa para surfear.
El viento de la costa desde el suelo, si no es demasiado fuerte, tiene un efecto positivo en la pared, haciendo que la pared sea más empinada y suave.
En la orilla, el viento del mar, arruina las olas haciéndolas espumosas y no muy suaves.
Viento side shore side, si no es demasiado fuerte no afecta a la calidad de las olas.
Las condiciones sin viento suelen ser condiciones que ocurren al amanecer o al atardecer, son condiciones raras y temporales que dejan las olas muy suaves y perfectas para surfear.

Riesgos y posibles lesiones: no debemos olvidar que este deporte puede tener efectos negativos y lesiones. Entre las más comunes:
Pérdida de calor corporal, estar en el agua durante mucho tiempo puede hacer que tu cuerpo pierda calor gradualmente. Es importante llevar un traje adecuado a la temperatura del agua y a las condiciones climáticas. El frío puede provocar movimientos desordenados, calambres, distensiones musculares, etc. En cuanto notes una sensación de frío, tienes que salir del agua. Inmediatamente.
Otitis, la temida inflamación del tímpano por inmersión, demasiado frecuente y a menudo relacionada con agua contaminada.
Condritis, la inflamación de las costillas debido a la posición sobre la tabla, es muy dolorosa.
Desgaste articular por movimientos repetidos de hombros y rodillas.
Lesiones lumbares, muy comunes entre los surfistas debido a la posición que adoptan al nadar sobre la tabla.
Golpes y cortes, imposibles de evitar sobre todo en la fase de aprendizaje. La tabla en sí puede cortar y golpear, considera usar un casco de surf que puedes encontrar en tiendas especializadas.

Una vida saludable es la mejor solución para mantenerse en condiciones físicas y mentales ideales para la práctica del surf. Ejercítate en la piscina y en el gimnasio haciendo estiramientos antes y después de cada entrenamiento.
Duerme al menos 8 horas y sigue una dieta completa y equilibrada.
Nunca olvides calentar antes de entrar al agua, sin duda es el mejor método para prevenir lesiones.
Calienta y estira los músculos durante al menos 5 minutos, trota, salta con los pies juntos, mueve las rodillas, los tobillos, la pelvis, el cuello y los hombros.

Es importante contar con algunas bases meteorológicas y náuticas para evaluar las condiciones de la playa donde se pretende surfear: mareas, corrientes, tormentas, anticiclones… afectan el oleaje y a la seguridad.

La práctica del surf puede traer muchas ventajas, entre ellas encontrar nuevos amigos, conocer lugares encantadores, estar en contacto con la naturaleza y los elementos, compartir experiencias y conocimientos, ¡divertirse! Pero, una de las mayores ventajas es la de los beneficios físicos que puede aportar este deporte. Además de relajar, un entrenamiento aeróbico se combina con tonificación muscular, quema de grasa y fortalecimiento muscular. También beneficia el sistema cardiovascular, los músculos de los brazos y los hombros, aumenta la resistencia, la coordinación y el equilibrio. Es un deporte bastante competitivo.

Algunos consejos para principiantes. Toda actividad en la naturaleza conlleva reglas que deben ser respetadas y el surf no es una excepción. Las corrientes están siempre presentes y deben ser conocidas y aprovechadas.
Si te encuentras en medio de la corriente, no pierdas la calma y quédate tumbado sobre la tabla, espera a que una ola te lleve de vuelta a la orilla. En casos extremos, pide ayuda a otros surferos.

No olvides tu responsabilidad ecológica con el planeta, al salir de la playa tienes que dejar todo como lo encontraste.

Prioridades: el surfista que coge la ola en la parte más interior tiene prioridad sobre la ola. Ten cuidado de no crear accidentes y problemas para los demás.
Los surfistas locales tienen prioridad sobre los visitantes, siempre. Y tienes que esperar tu ola después de ellos.

Como ya mencioné antes, comienza a surfear con la ayuda de una Escuela de Surf y con un instructor experimentado que corrige los malos hábitos. Es fundamental.

Entrena en las espumas, es el primer paso para surfear las olas.
No tengas prisa, con convivencia y mucha práctica llegarás más lejos. El surf es un deporte que se aprende de forma más lenta con respeto a la gran mayoría de las demás disciplinas deportivas. Y conlleva pasar mucho tiempo en el agua. Mucho tiempo.

Por último, alguna curiosidad. En los años 50 en Estados Unidos, las películas dedicadas al surf tomaron fuerza y popularizaron el deporte en todo el mundo; entre las más famosas: Hawaiian Surfing Movie (1953), Gidget (1959), The Endless summer, The Great Wesnesday (1970), Bodhi (1990), La gran ola (1999).
El surf ha inspirado un estilo musical, la música de surf, el precursor del género es Dick Dale con su Fender Stratocaster.
Las competencias se realizan en eliminatorias de 4 competidores evaluando dificultad, radicalidad y maniobras.
La ASP = Asociación de Profesionales del Surf gestiona los dos circuitos competitivos más importantes: WQS y WCT. Las competiciones de estos circuitos se desarrollan por oleadas en todo el mundo.
Hay otras competiciones dedicadas a los jóvenes (junior Pro) y al LongBoard.

Si te ha gustado este articulo de la revista Slocum, te recomiendo disfrutar de más información y de más curiosidades acerca del surf y de su filosofía, pinchando aquí:

https://slocum.es/outdoor-action-sports/pasion-adrenalina-emocion-miedo-esta-es-una-historia-de-amor/

https://slocum.es/outdoor-action-sports/como-progresar-en-el-surf/

https://slocum.es/outdoor-action-sports/el-surf-ritual-deporte-y-estilo-de-vida-vamos-a-por-una-ola/

https://slocum.es/outdoor-action-sports/al-agua-patos/

¡Mucha suerte en esta nueva aventura! Nos vemos en la playa o, mejor aun, en el mar entre ola y ola.


 

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