EL PRADO EN FEMENINO: ESCULPIR LA MEMORIA DE LAS MUJERES QUE DESAFIARON SU TIEMPO

El Museo Nacional del Prado, en colaboración con la Embajada de Suecia, propone esta temporada un ejercicio de memoria tangible al celebrar el 400º aniversario del nacimiento de la reina Cristina de Suecia.

Por Estíbaliz Cazorla


Lejos de la imagen estática de la monarquía tradicional, la figura de Cristina de Suecia emerge como la de una mujer intelectualmente audaz, libre y que desafió los moldes de su época. El eje central de este homenaje es la dedicación de una sala de escultura en la colección permanente de la pinacoteca. Este espacio reunirá algunas de las mejores piezas que la monarca atesoró durante su etapa en Roma. La iniciativa se enmarca de manera natural dentro de El Prado en femenino, un programa concebido para visibilizar el legado, la autoría y la huella de las mujeres en la historia de la institución. En su edición actual, el proyecto no solo rinde tributo a Cristina de Suecia, sino también a Mariana de Austria e Isabel de Farnesio, reinas que compartieron su amor por el arte y resultaron fundamentales para forjar el museo que habitamos hoy.

La agenda de actividades ofrece múltiples vías para acercarse a su legado combinando arte, humanidades y ciencia. La programación se inaugurará el 2 de octubre con «Essentia. Ecos de la reina Cristina», un concierto en el Auditorio del Museo Nacional del Prado donde Ana Alcaide interpretará la nyckelharpa. El 6 de octubre se celebrará «Innovar como una reina», un taller de inteligencia artificial impartido por Cristina Aranda y Ruth Falquina de MujeresTech en el Museo Nacional del Prado. A partir del 8 de octubre, el itinerario «Cristina de Suecia, pasión por la escultura» incidirá en su faceta como coleccionista empedernida desde su juventud, recordando que reunió manuscritos, libros, instrumentos científicos y obras de arte. El 16 de octubre, el escritor Theodor Kallifatides protagonizará un diálogo sobre la búsqueda de una identidad propia, titulado «El viaje inverso», en el Auditorio del Museo Nacional del Prado.

Para el mes de noviembre, el 5 de noviembre, en el Claustro de los Jerónimos del Museo Nacional del Prado, la autora sueca Liv Strömquist conversará sobre «La libertad de no encajar». El 14 de noviembre, la Sala de las Musas se convertirá en escenario para «Querida Cristina,…». Esta pieza de danza inclusiva, de 20 minutos de duración y bajo la dirección de Mercedes Pacheco, establecerá un diálogo actual sobre la sororidad mediante un cuerpo de baile diverso. El 20 de noviembre tendrá lugar el encuentro «Exploradores de las estrellas», un diálogo en el Auditorio del Museo Nacional del Prado con los astronautas Sara García Alonso, Jessica Meir y Christer Fuglesang.
En diciembre, el día 1, la agenda se expandirá al Espacio Fundación Telefónica con la jornada «Pioneras del futuro: ciencia, tecnología y creatividad». El 2 de diciembre continuará en el Espacio Fundación Telefónica con la conferencia «Nobel inspira a los jóvenes». La agenda cerrará el 18 de diciembre en el Auditorio del Museo Nacional del Prado con «La luz de Suecia», el tradicional concierto de Santa Lucía.
Recuperar la figura de una mujer que renunció al matrimonio, abandonó su reino y eligió construir su propia identidad lejos de las expectativas impuestas es un acto de justicia estética. Esculpir su memoria de forma permanente en el corazón del Prado demuestra que el patrimonio literario y artístico no es un archivo cerrado. Más bien es el motivo perfecto para celebrar a quienes deciden vivir fuera de lo establecido. Y es que la ambición intelectual de Cristina de Suecia la llevó a perseguir un objetivo claro: transformar Estocolmo en la «Atenas del Norte». Para lograrlo, atrajo a su corte a las mentes más brillantes del siglo XVII, tejiendo una red europea de pensadores que incluyó a figuras de la talla del filósofo René Descartes. Conocida por sus contemporáneos como la «Minerva del Norte», su labor de mecenazgo no se limitó a la simple acumulación de belleza, sino que generó un ecosistema genuino de pensamiento crítico, alquimia y avance científico. Esta sed inagotable de conocimiento la convirtió en un faro cultural cuya luz trascendió su propia abdicación y su posterior establecimiento en Roma, donde continuó protegiendo a creadores, músicos y artistas hasta el final de sus días.vPara sumergirte en este tributo excepcional y planificar tu recorrido, te invito a consultar el programa completo de actividades. Desde los conciertos acústicos hasta los diálogos transversales sobre innovación y liderazgo, puedes descubrir todos los detalles, horarios y reserva de entradas en notansuecos.com 
Dedícate tiempo, y hazlo para habitar estos espacios y redescubrir, a través del arte y la ciencia, la huella imborrable de una monarca que decidió escribir su propia historia.
Estíbaliz Cazorla, jefa de Redacción. Es especialista en comunicación estratégica e identidad verbal para marcas. Fundadora de la agencia boutique Mirar para Crear. Más aquí.

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