¿CÓMO GESTIONAR LA RABIA?

Aprender a gestionar la rabia, esa emoción tan necesaria para el ser humano.

Por David Ruiz Díaz


Hablamos de aprender a gestionar la emoción de la rabia, también llamada ira. Esta emoción es igual de importante que las otras; sin embargo, debido a su carácter violento y/o destructivo es juzgada como algo malo, negativo.

En primer lugar, hay que definir esta emoción. La ira o rabia es una emoción primaria o básica, esto quiere decir que tiene una respuesta cognitiva, fisiológica y una conducta única. Todo esto hace que podamos diferenciar la ira de otras emociones y sentimientos.
Además, como toda emoción, es adaptativa, lo que ayuda para la supervivencia, ya que tiene una función única que es la de atacar y defendernos de un estímulo que nos pueda hacer daño o que sea peligroso.

Cuando esta emoción no se expresa, el cuerpo enferma, como ocurre con toda emoción. Sin embargo, en el caso de la rabia, esta emoción en ocasiones se expresa encubriendo otras emociones, sobre todo la tristeza. Es decir, en vez de conectar con la tristeza y sanar esa herida que duele tanto, sale la ira para que esa herida duela menos, con lo que no se está satisfaciendo la necesidad primaria.

A parte de todo esto, la ira no expresada tiende a somatizarse, provocando en la persona dolores, subidas de tensión, contracciones musculares, bruxismo, mal humor… entre otros. Otro problema al no expresar la rabia es aquel de no defenderse cuando toca, es decir, poner límites, decir no, y luchar por aquello que se quiere.

Ante todo esto, si eres de las personas que tiende a sacar la ira con cierta facilidad, que te enfadas por todo, todo te molesta, gritas y dices a todo que no, pregúntate para que necesitas sacar tanta ira. Es posible que en tu pasado hayas sufrido mucho y que estés bastante herido. Cuanto mayor es tu ira mayor es tu herida. Con lo que en este caso, lo que necesitas es permitirte esa tristeza que hay detrás de toda esa rabia, por muy dolorosa que pueda resultar. En este caso, te recomendamos leer el artículo ¿Cómo gestionar la tristeza? Pinchando aquí. Probablemente te ayudará a entender esa emoción.

Todo esto no quiere decir que tu ira no sea válida, todo lo contrario. Sin embargo, entiende que aprendiste que la vida funciona mejor atacando que sanando. Pero, la vida es más cosas que solo atacar.

Tips para gestionar el exceso de ira hay varios. El primero de todos: se consciente de tu rabia. Cuando se es consciente se tiene el control de lo que está pasado. Una vez siendo conscientes, nos podemos percatar cuales cosas o estímulos disparan esta ira tan desproporcionada. Después de todo esto, es conveniente ir poco a poco permitiéndose la tristeza que hay detrás de toda esa rabia, ya que es la verdadera necesidad que tu cuerpo implora. Controlar la ira no es más que estrategias a corto plazo, y lo que verdaderamente funciona es sanar aquello que tanto te dolió y a día de hoy no has podido superar.

Para aquellas personas a las cuales les cuesta sacar su rabia, hay que entender que puede estar bien liberarla cuando toca: cuando te insultan, te menosprecian, cuando te invaden o cuando necesitas conseguir algo que quieres. Es posible que no te guste enfadarte, pero entiende que tu cuerpo lo necesita para sentirse satisfecho; de otra forma, tu cuerpo generará síntomas secundarios que afectarán a tu salud. Poder decir que no, poder decir hasta aquí, respetarte… no es más que un acto de amor propio y un acto a través del cual nos validamos como personas, ya que no todo vale y poner límites a veces es más que necesario.
Para ello, lo primero es permitirte el hecho de enfadarte, sentir ese enfado, expresarlo con aquellas personas con las cuales tienes más confianza y, poco a poco, permitirte la ira cuando sea necesario.

También es importante comentar el tema de la asertividad. Para los dos tipos de personas que he mencionado antes, viene bien conocer este término. La asertividad no es más que “expresar tu enfado sin necesidad de herir a la otra persona”, es decir, poner límites de forma más armoniosa, sin que la persona que tenemos enfrente se sienta herida o invadida. Coloquialmente hablando, asertividad significa expresar las cosas con «buenas formas».

Por último, una serie de pautas que te ayudarán a gestionar los momentos donde tengas una persona muy enfadada delante. Esto es para cuando estás con una persona que está fuera de sí o muy irascible contigo o con el entorno.
Lo más importante es tener una actitud serena y tranquila, aunque sea difícil de ejecutar, es lo primero, ya que contestar, gritar más o caer en sus provocaciones, solo hará que la escala de la violencia se haga más grande.
También es importante reflejarle su enfado hasta que tome conciencia de ello, es decir, decirle cosas como: «entiendo que estés enfadado» o «¿qué te está enfadando?” ayudará a la otra persona a ser consciente de ello y que su intensidad disminuya.

Después, empatizar con su dolor. Como ya mencionado antes, detrás de esta ira tan intensa hay una herida que duele mucho. Con lo que hacer que conecte con su tristeza es lo que te ayudará a que la persona que tengas enfrente disminuya la expresión de su ira. Es posible que la rabia se intensifique, sin embargo el camino es seguir empatizando y hacer que conecte con su tristeza.
Evita decir «¿Por qué estás enfadado?”, ya que esto puede servir de trampolín para que esa persona siga con su misma intensidad o incluso más. Es por ello que mejor «Para qué», ya que le conectará con su necesidad real, su necesidad de tristeza, y no con la rabia en este momento.
Por último, es posible que la persona se haya calmado o esté sintiendo la tristeza, entonces aquí entran en juego los tips para la tristeza.

David Ruiz Díaz es psicólogo colegiado M-34973
Youtube para más tips: https://www.youtube.com/channel/UCBAUtuDls3nD11JzMGSdcvg
Para más información pincha aquí.


 

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