TIPS PARA LA CONVIVENCIA EN PAREJA

Como ya sabréis, compartir un hogar con una persona, al principio puede resultar complicado. Si además sois pareja, pues la cosa se complica más. Es por ello, que les presentamos un par de tips que, probablemente, resultarán útiles a quienes vivís en pareja.

Por David Ruiz Díaz


Aunque no tengas pareja, la vida con una compañera o un compañero de piso, no es fácil. Así que algunos de estos tips pueden resultar útiles también a quienes comparten piso sin vínculos de pareja.

La clave de cualquier entendimiento es el diálogo. Con palabras se entiende la gente. La mayoría de conflictos nacen de la falta de comunicación, de dar las cosas por entendidas y de malinterpretar las acciones y/o palabras del otro.
No hay ningún truco para esto, simplemente expresar aquello que te molesta, pedir permiso por algo en específico, explicar algo detenidamente… todo esto, desde la asertividad y desde el cariño que se tiene hacia la pareja. De poco sirve expresarse gritando, porque la otra persona se va a defender o malinterpretar lo que uno dice.

En consecuencia, con el anterior tip, nadie en este mundo nace con la capacidad de leer mentes, ni los psicólogos – aunque muchos nos “colocan” tal habilidad – pero no es así.
El caso es que. para que la pareja conozca nuestras necesidades, deseos, gustos, no gustos… tiene que ser uno quien lo haga saber. Es muy romántico (y perverso) el hecho de hacer que sea la pareja la que adivine lo que a uno le gusta, y si no lo hace uno se enfada. Esto último no es más que una conducta que llevará a la pareja a tener un mal ambiente en general.

A ciertas personas les cuesta pedir sus necesidades: en ese caso, es un camino de ir poco a poco, de depositar confianza tanto en la pareja como en uno mismo y dejarse apoyar el uno en el otro.

Sin embargo, aun haciendo las cosas de forma perfecta, siempre habrá conflictos o puntos de vistas diferentes, donde se requiere una negociación, ya que cada persona tiene unas necesidades y, a la hora de satisfacerlas, a veces no se coincide. Pues bien, la mayoría de parejas resuelven sus conflictos en el dormitorio, que es la principal zona de amor de la pareja.
Entonces, si mezclamos la zona del amor, con la zona de resolución de conflictos, se crea un problema, porque si en una pareja no hay espacio para el amor, el compartir y el cariño, con el tiempo se debilitará. Y al final solo será una relación de lucha de poder.

Si la pareja necesita hablar y resolver cualquier cosa, lo suyo es que sea en el salón o en la cocina (sitios de la casa donde se pueda dialogar), y la clave es llegar al dormitorio con todos los temas por lo menos hablados. Si se han solucionado mejor, pero por lo menos que se hayan hablado, para evitar que a la larga ese conflicto vaya a más y se utilice como reproche. De este modo, el ambiente de la casa es favorable, lo que hace que la pareja tenga más confianza y sea más fuerte.

Cabe añadir que hay parejas donde un listado de normas y directrices funcionan muy bien, y otras que, todo lo contrario; es por ello que resulta importante que como pareja os conozcáis y sepáis si sois los que necesitáis normas o menos.

Para las normas, la clave es que sean claras, que se sepa que hay que hacer y no hacer e incluso castigos y recompensas por no cumplirlas y cumplirlas.
Para que las normas sean equilibradas y justas, lo suyo es que respeten a ambas personas. Evidentemente es muy difícil satisfacer a ambas personas, es por ello que es fundamental que entre los dos haya un entendimiento y mediante la negociación se beneficien a ambas partes lo mejor que se pueda. Como el perfecto equilibrio es muy difícil y esto no es una lucha de poder, la clave es que en una o algunas normas, una de las partes ceda y, como compensación, en otras normas sea la otra parte quien ceda.
A modo de ejemplo, a Pedro le gusta comer patatas en el sofá y a su pareja, María no le gusta porque llena todo de migas. Entonces, la norma para favorecer a ambos es que Pedro siempre puede comer patatas en el sofá, siempre y cuando limpie las migas que caigan.
Por último, aclarar que los resultados de estos tips no son al momento, ya que se requiere un aprendizaje de ambos y, poco a poco y con paciencia, ambos conseguiréis resultado muy positivos y constructivos para vuestra relación.

David Ruiz Díaz es psicólogo colegiado M-34873
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