SLOCUM se desplaza a Turín para entrevistar al capo de FIAT/Abarth en Europa y probar un coche con una conducción súper divertida: el nuevo 500 Hybrid Torino.
Por Guillermo Domínguez
Turín amanece con una luz fría que no termina de decidir si quiere ser gris o plateada. En Mirafiori, el santuario industrial donde FIAT ha escrito gran parte de la historia del automóvil europeo, el silencio no existe: lo que late allí es un rumor antiguo, mezcla de pasado mecánico y ambición de futuro. En ese escenario, Gaetano Thorel aparece con la calma de quien conoce las tormentas por dentro. El director de FIAT/Abarth en Europa habla sin rodeos, casi como si acabara de firmar el parte de guerra de una batalla que por fin parece que empieza a decantarse a su favor.
Luce una figura imponente. Se le ve en forma. Y no tiene reparo alguno en charlar durante un buen rato con este redactor de SLOCUM, que se desplazo hasta la capital del Piamonte para conocer la cuna del automóvil italiano, desde la planta Carrozziere Mirafiori hasta el impresionante Heritage Hub, pasando por algunos de los lugares más icónicos de la ciudad como la Mole Antonelliana o el Museo Nacional del Cine.

«FIAT ha cruzado el desierto durante mucho tiempo, desde septiembre de 2024 hasta el pasado mes de junio, pero ahora el desierto se ha acabado. Tenemos el Grande Panda, el 500 (pronúnciese Cinquecento), el Pandina, Mirafiori… en las versiones hybrid o Pure Electric, así que podemos decir que los próximos quince meses serán de FIAT», espeta Thorel con una seguridad pasmosa.
Y no lo dice como lema comercial, sino como un diagnóstico sereno y liberador. Son palabras que proceden de alguien que conoce el sector automovilístico como la palma de su mano y que lleva mucho tiempo afrontando regulaciones cambiantes, tensiones industriales, incertidumbres eléctricas (la prohibición del diésel y la gasolina para el año 2035 sigue en el aire) y un mercado europeo que ha estado con la soga al cuello, aunque Thorel es más optimista que nunca.
Palabras pronunciadas pocos minutos de la presentación en sociedad del 500 Hybrid Torino, un regreso emocional a las raíces pero también un golpe sobre la mesa hacia Bruselas y hacia una competencia asiática (especialmente china) cada vez más feroz. El 500 que vuelve a nacer en Mirafiori, donde nació el original de 1957, y que rescata una idea tan sencilla como poderosa donde -permítannos el tan manido eslogan- «el cliente siempre tiene la razón».

«Decidimos escuchar a los consumidores»
Porque, como empieza diciendo Thorel en esta entrevista, «el 500 Hybrid Torino es simplemente la respuesta a los consumidores». «Nunca contemplamos que el nuevo 500 fuera únicamente eléctrico. El cliente europeo no lo pedía. Tenemos una responsabilidad social: ofrecerles el 500 que han conducido siempre, no otro inventado en un despacho», explica.
Aunque Bruselas marca en el calendario el año 2035 como punto final para los motores de combustión -un horizonte legislativo que pocos en la industria se atreven ya a dar por cerrado-, Thorel tiene claro que «no sabemos qué va a pasar de aquí a diez años» «La fecha está ahí, de acuerdo, pero el mundo cambia demasiado rápido. Y en diez años pueden ocurrir demasiadas cosas». Lo dice con resignada certeza. Porque mientras Europa fija normas, el mercado envejece. Y en esa paradoja infernal, Thorel ve una oportunidad.

Europa: un problema… convertido en oportunidad
«En Europa hay más de 300 millones de coches. Y 150 millones tienen diez o más años», subraya, casi golpeando el dato sobre la mesa. «Si el mercado regulador obliga a sustituirlos, eso será un beneficio directo para la industria. Estoy convencido de que podríamos volver a niveles pre-COVID», señala el director de FIAT/Abarth, convencido de que ese discurso no se limita su marca ni al Grupo Stellantis, sino a todo el parque automovilístico europeo.
Habla Thorel de una industria que se enfrenta al empuje chino, al músculo coreano y a la precisión japonesa. Pero el capo italiano huye de los lamentos habituales. «No creo que nos lleven tantos años de ventaja», rebate cuando surge la conversación sobre China. «Es un mercado competitivo, sí, pero la clave no es mirar qué hacen ellos, sino saber cómo compites tú». Y ahí es donde saca pecho Gaetano Thorel al hablar de los «intangibles» de FIAT y del 500, de la «historia de amor» que hay detrás de esta marca y de todos sus coches.

La amenaza china
«Los chinos lo copian todo, pero la esencia, el alma y el espíritu no se pueden copiar», sentencia. Ese «intangible», , ese ADN que se respira en el espectacular Heritage Hub de Mirafiori, es la fortaleza que, según Thorel, permite a FIAT diferenciarse en un mercado en plena reconversión digital.
Cuando la conversación se abre hacia Asia, África o Latinoamérica, el tono del directivo se vuelve más pragmático. «Europa y Estados Unidos estamos alineados en términos de seguridad. China se dirige también hacia ese estándar. Pero África o India están en fases distintas».
Y FIAT, lejos de retroceder, se expande. «FIAT es una marca fiable, la número uno en volumen del Grupo stellantis con un 40 por ciento del mercado en Europa, un 40% en Latinoamérica y un 20% en Oriente Medio y África, lo que nos permite atrapar las oportunidades. ¿Cuándo? Pronto», explica Thorel, reiterando que «FIAT ha terminado su travesía por el desierto» y que «los próximos 15 meses (del mercado automovilístico europeo) serán nuestros»
El terremoto que se avecina
Para ello, Thorel no duda en desgranar la hoja de ruta como quien repasa una secuencia ya memorizada:
- 500 Hybrid y 500 Electric
- Grande Panda Hybrid y Electric
- 600 Hybrid y Electric
- Pandina
- Nueva gama de furgonetas
Es el aquí y el ahora. La reconquista.

Prueba del 500 Hybrid Torino: un coche fácil y divertido
SLOCUM puede dar fe con el 500 Hybrid Torino, que este redactor ha tenido la oportunidad con una divertida conducción por Turín. ¡Y vaya coche! Coqueto, elegante, fácil y divertido… este Cinquecento es un guiño a la ciudad donde nació el mito. Un recordatorio de que hay iconos que regresan no para reinventarse, sino para reafirmarse.
Estamos en el norte de Italia y, aunque nada tenga que ver con el caos sureño (Napoles, Sicilia…), conviene no olvidar que seguimos en el país de la bota, con todo lo que ello supone.
Un murmullo suave de tranvías, scooters y oficinistas invaden la ciudad de Turín, a buen ritmo pero sin correr. Calles estrechas y sinuosas donde el 500 Hybria Torino se mueve como pez en el agua. Un coche compacto, ligero e intuitivo que la ciudad parece reconocer incluso antes de haber visto la luz.
La silueta es la del 500 eléctrico —misma filosofía, misma mirada— pero con pequeños detalles que delatan su mecánica híbrida. Nada estridente. Nada impostado. Modernidad con alma antigua. Y es que el diseño combina el clasicismo del Cinquecento con toques actuales: faros más estilizados, una parrilla casi simbólica y proporciones compactas, suficientemente ágiles para la ciudad.

Las proporciones siguen siendo ideales para su terreno natural:
- 3,63 m de largo
- 1,68 de ancho
- 1,53 de alto
- Batalla de 2,32 m
Un motor modesto que juega a favor.
Bajo el capó, el motor 1.0 Firefly de 65 CV asistido por microhibridación de 12 V deja claro que éste no es un coche para presumir de cifras.
- 0-100 km/h: 16,2 s
- Velocidad máxima: 155 km/h
- Consumo WLTP: ~5,3 I/100 km
- Etiqueta ECO
Pero su trabajo real no está en la aceleración, sino en la suavidad, la respuesta inmediata en baja y la agilidad en ciudad.
El cambio manual de seis marchas es preciso, corto y agradecido. En las subidas que tiene el centro histórico el motor pide paciencia pero no protesta: no está diseñado para correr, sino para acompañar.

Equipamiento moderno sin perder personalidad
El 500 Hybrid Torino bebe del know-how tecnológico del 500 eléctrico. Incluye pantalla central táctil de 10,25″, cuadro digital, compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto, y un nivel de acabados que permite diversas opciones: desde lo esencial hasta el toque chic que muchos esperan de un 500.
En cuanto a las versiones, la gama incluye los acabados Pop (19.900 euros en Italia), Icon
(21.400), La Prima (24.400), y la serie especial de lanzamiento Torino (20.900) con detalles exclusivos: una apuesta estética con sabor a pasado pero en clave contemporánea. Se espera que en España los precios sean superiores, sobre los 500 euros más en cada versión.
El proyecto ha sido ambicioso: los primeros prototipos vieron la luz en la primavera de 2025, la producción pre-serie arrancó en Mirafiori en mayo y la serie ya está a la venta desde hace unos días, con España entre los mercados prioritarios. El objetivo es producir hasta 5.000 unidades antes de fin de año, con planes de escalar hasta 100.000 al año si la demanda responde.

¿Para quién es el 500 Hybrid y para quién no?
Si eres de los que circulan principalmente en ciudad, buscan un coche compacto, fácil de manejar, con consumo moderado y un estilo reconocible, el 500 Hybrid Torino tiene muchos argumentos. Su tamaño, su agilidad, su etiqueta ECO y su estética retro-moderna lo convierten en un candidato ideal al papel de «coche urbano chic».
Pero si esperas prestaciones brillantes —aceleraciones fulgurantes, mucha potencia y viajes habituales por autopista— este 500 no está hecho para ti. Sus 65 CV y su planteamiento claramente urbano le relegan a su terreno: ciudad, desplazamientos cortos y estilo. En ese sentido, el retorno del 500 a su esencia es un acierto. No pretende ser un deportivo, ni un gran turismo. Es un 500 para quienes valoran la sencillez, el estilo y la funcionalidad.

En definitiva, el 500 Hybrid Torino representa una rectificación elegante de lo eléctrico: no todo tiene que ser batería, enchufes y autonomías para mirar al futuro. A veces basta con volver a lo esencial —un tamaño práctico, un motor modesto y un diseño reconocible— para recordar por qué un coche se convirtió en mito. Con este híbrido-ligero, FIAT ha demostrado que era posible reinventar un clásico sin traicionar su identidad, y que en Turín aún hay sitio para la nostalgia, la funcionalidad… y un toque de la dolce vita italiana.
