LOS GATOS: ENIGMÁTICOS Y MARAVILLOSOS ANIMALES DOMÉSTICOS

En los últimos años, la ciencia ha comenzado a desvelar detalles sorprendentes sobre cómo comunicarnos con los gatos, entender sus emociones y fortalecer esa relación que, muchas veces, parece un enigma.

Por Joana Cachoeira Machado


Los gatos, esos enigmáticos compañeros que han conquistado corazones en todo el mundo, continúan siendo objeto de fascinación, misterio y, en muchos casos, de estudios científicos que buscan comprender mejor su comportamiento y su relación con los seres humanos. A lo largo de la historia, las percepciones sobre estos animales han oscilado entre considerarlos seres independientes y misteriosos o compañeros leales y afectuosos. Sin embargo, en los últimos años, la ciencia ha comenzado a desvelar detalles sorprendentes sobre cómo comunicarnos con ellos, entender sus emociones y fortalecer esa relación que, muchas veces, parece un enigma.

Uno de los descubrimientos más sorprendentes nace de un estudio sobre la comunicación felina fruto de una investigación publicada en Scientific Reports. El equipo de la Universidad del Sussex, liderado por Karen McComb, ha demostrado que la técnica más efectiva para construir un vínculo con un gato comienza con un simple gesto: el slow blink o parpadeo lento.

El slow blink es un gesto que los gatos utilizan cuando se sienten seguros y quieren transmitir tranquilidad. Consiste en fijar la mirada en el felino, mantener los ojos abiertos y, después, cerrarlos lentamente, girar la cabeza o apartar la vista, en un movimiento de calma y confianza. A este gesto también se le llama sonrisa felina porque, a falta de poder sonreír con la boca como los humanos, los gatos expresan su afecto y relajación con los ojos.

El estudio llevó a cabo experimentos en los que un gato era enfrentado a un ser humano que realizaba o no el slow blink. Los resultados fueron concluyentes: los gatos se acercaban con más confianza y seguridad a quienes les enviaban esa señal de tranquilidad. Ya sea con su dueño o con un desconocido, los felinos respondían positivamente cuando alguien les mostraba esa expresión calmada, interpretándola como una señal de no amenaza.

Si quieres acercarte a tu gato y fortalecer vuestra relación, simplemente mira a los ojos del felino, mantén esa mirada unos segundos y parpadea lentamente. Repite varias veces. Con el tiempo, notarás que se acerca más, busca tu compañía y te muestra su confianza. Es un gesto sencillo y natural que, ahora, también cuenta con respaldo científico.

Desde siempre, se ha considerado que los perros son animales fáciles de entender por su capacidad de comunicación y expresión facial, mientras que los gatos permanecen como enigmas por su aparente reserva. Sin embargo, estudios recientes desafían esa percepción y muestran que los felinos también poseen una amplia gama de expresiones faciales que reflejan su estado emocional.

Un estudio llevado a cabo por Georgia Mason, de la Universidad de Guelph en Canadá, ha demostrado que los humanos podemos aprender a interpretar las emociones de los gatos si prestamos atención a sus expresiones faciales. En el experimento, más de 6.000 participantes tuvieron que identificar el estado emocional de un gato solo con su rostro, en videos cortos. Aunque en promedio acertaron el 50% de las veces, un 13% logró superar el 75%, lo que los convierte en auténticos cat whisperers o susurradores de gatos.

Un trabajo realizado en el UCLA, en colaboración con un cat café de Los Ángeles, analizó más de tres horas de grabaciones de gatos en interacción con humanos y otros felinos. Los resultados revelaron que los gatos poseen aproximadamente 276 expresiones faciales distintas, generadas por movimientos combinados de ojos, orejas, labios y dientes. Estas expresiones se clasifican en:
Amistosas: que indican confianza y disposición para socializar.
Agresivas: que muestran incomodidad o enojo.
Indecisas o neutras: que no dejan claro su estado de ánimo.
El descubrimiento principal es que los gatos no son animales inexpresivos, sino que su rostro, en realidad, refleja una gran variedad de emociones y estados.
Para comenzar, observa a tu gato con atención: ¿qué crees que te comunica su expresión en cada momento? Si logras entender cuándo está relajado, molesto o excitado, podrás responder mejor a sus necesidades y fortalecer la confianza mutua.

Uno de los estereotipos más extendidos es que los gatos prefieren la compañía de las mujeres, y múltiples estudios apoyan esta idea. Pero, ¿por qué ocurre esto? La respuesta también la proporciona la ciencia.

Un estudio de 2011, publicado en Behavioural Processes, analizó durante más de 120 horas las interacciones entre 40 parejas de humanos y gatos. El resultado fue que las mujeres, especialmente las más extrovertidas, tenían un mayor feeling con los gatos jóvenes, logrando comunicarse con ellos de manera más efectiva. Además, los gatos respondían mejor a las madres humanas, que utilizaban un lenguaje corporal y vocal más cercano a su modo de comunicación.

Otros estudios han mostrado que los miagolios de las mujeres tienen un tono más similar al llanto de un bebé, lo que activa en los gatos un instinto maternal o de protección. Además, las mujeres tienden a usar más la voz al interactuar con los felinos, lo que favorece una mayor conexión emocional.

Estas diferencias en la interacción explican por qué, en general, los gatos muestran preferencia por la compañía femenina. Sin embargo, también existen excepciones y cada gato tiene su propia personalidad.

¿Aún no estás convencido de adoptar un gato? La ciencia ofrece una lista de beneficios que pueden convencerte: Los niños que conviven con gatos desde pequeños tienen menos probabilidades de desarrollar alergias a los pelos y otros alérgenos, fortaleciendo su sistema inmunológico. Estudios de la Mayo Clinic han demostrado que quienes viven con gatos duermen mejor, ya que la presencia del felino ayuda a reducir la ansiedad y el estrés nocturno.

Acariciar a un gato libera endorfinas y disminuye los niveles de cortisol, la hormona del estrés. En momentos de duelo, la presencia de un gato puede ser un consuelo invaluable, ayudando a superar pérdidas y sentimientos de soledad. Un estudio revela que el impacto ecológico de un gato es menor que el de un automóvil o un perro grande, ya que su huella de carbono es menor y su alimentación requiere menos recursos. Las personas con gatos tienden a ser más inteligentes, abiertas y anticonformistas, según investigaciones de la Universidad de Bristol y otras instituciones. Cuidar a un gato puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, ya que ayuda a disminuir la presión arterial y el estrés. Mantener la alimentación, higiene y atención a un gato desarrolla habilidades y disciplina personal. Estudios muestran que las mujeres están más atraídas por hombres que tienen gatos, considerando esa compañía como signo de sensibilidad y cuidado. La interacción con un gato revela aspectos de nuestra personalidad, como la sensibilidad, la introversión y la confianza. Los gatos, con sus gestos, juegos y ocurrencias, proporcionan alegría y compañía constante, convirtiéndose en los mejores amigos de sus dueños.

Por último, algunas curiosidades que confirman cuanto los gatos sean seres tan extraordinarios

  • Expresiones faciales: Los gatos tienen cerca de 300 expresiones faciales diferentes, más de lo que comúnmente se piensa.
  • Comunicación no verbal: Utilizan gestos, postura, movimientos de orejas y ojos para expresar sus estados emocionales.
  • Sentido de pertenencia: Los gatos pueden recordar a sus dueños y reconocer su presencia incluso después de largos períodos.
  • Habilidades sorprendentes: Algunos gatos han sido héroes, como Simon, que recibió una medalla por salvar a su tripulación en la Navy británica durante la Segunda Guerra Mundial.

Los gatos, lejos de ser animales reservados y enigmáticos, poseen un mundo emocional y una comunicación que la ciencia ha comenzado a entender en profundidad.

Vivir con un gato no solo aporta alegría y compañía, sino que también tiene beneficios comprobados para nuestra salud física y emocional. La ciencia demuestra que estos animales son aliados en nuestro bienestar, capaces de reducir el estrés, mejorar el sueño, fortalecer nuestro sistema inmunológico y hasta ayudarnos a conocernos mejor.

Por ello, si estás pensando en adoptar un felino, hazlo con conocimiento y amor, y prepárate para una relación enriquecedora y repleta de buenas sorpresas. Los gatos, en su misteriosa belleza, tienen mucho que enseñarnos y ofrecer.

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