ENTREVISTA A ENRIC SÁNCHEZ, PRESENTADOR DEL PODCAST ‘VIDAS CONTADAS’ Y AUTOR DE ‘Y MIENTRAS TANTO LA VIDA’

El comunicador, podcaster y productor Enric Sánchez se revela como un auténtico cartógrafo de lo cotidiano. 

Por Estíbaliz Cazorla 


Encontrar belleza en un martes cualquiera, en el aroma del primer café de la mañana o tener una conversación sin prisa. Eso es la vida.

Con su libro, ‘Y mientras tanto, la vida’, el comunicador, podcaster y productor Enric Sánchez se revela como un auténtico cartógrafo de lo cotidiano. Ha sabido cambiar el ritmo frenético de los grandes medios por una voz propia, pausada y auténtica, conectando con una audiencia que busca profundidad en tiempos de ruido.

En esta obra, te invita a dejar de posponer la felicidad esperando una «gran meta” futura, para empezar a celebrar lo que ya tenemos aquí y ahora. Es un manifiesto que respira vitalidad, humor y una mirada tierna sobre la rutina.

En nuestra charla que a ti te la dejo escrita, exploramos sus rituales de escritura, los secretos de su libertad creativa y cómo aprender a mirar el mundo con los ojos curiosos de quien sabe que el viaje es infinitamente mejor que el destino. Una conversación que ha sido, sin duda, un regalo para mi alma. Si alguna vez has sentido que la vida se te escapa esperando el fin de semana, esta entrevista te va a encantar. Descubre cómo Enric transforma lo ordinario en extraordinario y reconecta con su propio ritmo.

Slocum Magazine: Enric, tu libro ‘Y mientras tanto, la vida’ llega en un momento en que todos parecemos correr detrás de algo gigante. Al leerte, da la sensación de que nos estás diciendo: ‘Oye, parad, que la felicidad estaba en ese café de esta mañana’. ¿Escribir este libro ha sido tu manera de hacer las paces con la rutina y descubrir que lo extraordinario, en realidad, se esconde en lo ordinario?

Enric: Viviremos muy pocas cosas extraordinarias en esta vida, así que más nos vale hacer de lo ordinario algo que merezca la pena ser vivido. Esta sociedad moderna nos ha hecho creer que la vida tienen que ser fuegos artificiales todo el rato, pero es mentira. A todos nos gusta que nos pasen cosas que nos hagan salir de la rutina, pero pasaremos muchas horas en nuestra vida cotidiana. Y saber hacer de esa vida un sitio en el que querer estar, es el gran secreto de la felicidad.

S.M: Tienes una voz muy reconocible. Yo diría que muchos te hemos llevado en nuestros oídos cuando estabas en radio, y ahora en el podcast. Sin embargo, escribir es otra cosa, la escritura tiene otro ritmo, otro silencio. Me interesa mucho el ‘cómo’. ¿Cómo es tu ritual para sentarte a escribir? ¿Necesitas ese café inicial, una hora concreta, música… O eres capaz de escribir en el caos? ¿Cómo preparas el escenario?

E: Tengo dos formas de escribir. Una es por inspiración y la otra es por oficio. A veces, la inspiración viene y hay que aprovecharla, estés donde estés. Tengo las notas del móvil repletas de reflexiones que me apunto cuando no puedo pararme a escribir. Es la forma que más me gusta, pero cuando tienes el compromiso de publicar una newsletter semanal, puede que la inspiración no llegue siempre y entonces toca tirar de oficio. Sentarte, poner una música relajante y escribir sin una idea clara de lo que vas a contar. Este ejercicio es interesante porque comienzas sin saber a dónde te va a llevar y siempre acabas encontrando un camino.

S.M: Llevas años comunicando con la voz. La entonación y el silencio lo dicen todo. En el libro, estás desnudo frente al lector, sin tu voz física. ¿Qué te permite la escritura que no te permite el audio? ¿Sientes que en el papel puedes llegar a un nivel de intimidad o reflexión diferente?

E: Sin duda el nivel de profundidad es mucho mayor escribiendo. Cuanto menos se te ve, más tú eres. El vídeo lo enseña todo pero es mucho más impostado que el audio, donde ya puedes relajarte porque la parte física desaparece y eres más auténtico. Y en la escritura ya hablas directamente desde el corazón. Yo tengo la sensación de que alguien que me escuche durante años me conoce menos que alguien que lea una sola página del libro.

S.M: Y mientras tanto, la vida. Este título sugiere que la vida es un flujo continuo. Ahora que el libro ya es de los lectores y no solo tuyo, ¿qué ‘mientras tanto’ estás disfrutando más? ¿Hay algún proyecto que te tenga especialmente ilusionado?

E: Y mientras tanto la vida es una manera de entender cómo habitamos este mundo. Se parece a aquella frase de John Lennon de: la vida es aquello que pasa mientras tú haces planes. Esa es la sensación que tengo. Solo tienes que pasear por la calle o coger el metro y darte cuenta que cada uno está inmerso en su película, en sus problemas y preocupaciones y, mientras tanto, la vida sigue pasando inexorablemente. No espera, no pregunta, no perdona. El tiempo pasa y parece que no va con nosotros hasta que, a veces, es demasiado tarde.

S.M: Enric, no me resisto a preguntarte sobre Vidas contadas. ¡Enhorabuena! El contenido es el acompañante perfecto y las charlas son muy interesantes. Con este podcast logras algo que parece casi artesanal: crear un espacio de escucha real, a menudo con gente que no busca la fama, sino compartir una vivencia. ¿Cómo es tu radar para detectar esas historias? ¿Sientes que el oyente está, en el fondo, agotado de la perfección de las redes y hambriento de escuchar voces que suenen a verdad, con sus dudas y sus matices?

E: Desde el principio me he planteado el podcast como un espacio de conversación tranquila en el que podamos explorar los temas que a todos nos preocupan, pero de los que no se suelen hablar con los amigos. El ritmo frenético que llevamos hace que cuando paramos para tomar algo con amigos nos contemos lo superficial, pero todos tenemos dudas existenciales y el deseo de vivir más alineados y tranquilos. Me da miedo irme de esta vida sin haberla entendido. Y con Vidas Contadas procuro hablar con gente que tiene una experiencia vital que nos puede ayudar a vivir mejor.

S.M: En general, en la vida digamos, defiendo mucho que la belleza no es superficial, sino una forma de respeto. Creo que de algún modo tú cuidas mucho la estética: la portada del libro, el sonido limpio de tus podcasts, las fotos que publicas en redes tiene una luz concreta. ¿Crees que rodearte de belleza, aunque sea en cosas sencillas, es fundamental? ¿Es el orden visual un requisito para el orden mental?

E: Ahí has dado en el clavo. Yo sin belleza no puedo vivir. Tengo el sentido de la estética como mi principal requisito en todo lo que hago. Si no es bonito, mejor no hacerlo. Creo que antes el mundo era mucho más estético. Los coches, los muebles, las oficinas. Todo se hacía con mucho gusto. Y desde hace unos años hemos cambiado la estética por la comodidad. Y no me puede parecer más terrible ese cambio. Creo que el mundo se ha vulgarizado mucho.

S.M: Por último Enric, me encantará saber, ¿qué es lo que más te gusta de Slocum Magazine?

E: Pues precisamente vuestro sentido de la estética, tanto en la web como en las redes sociales, y el gusto que tenéis para escoger los temas. Y me encanta que aún queden personas con ganas de emprender en el mundo de la cultura y que de voz a proyectos que nos ayudan a descubrir a personas interesantes.

Si algo me queda claro tras navegar por sus reflexiones, es que Enric no es solo un comunicador; es un militante de la pausa. Su jerarquía es clara: cuanto menos se ve, más verdad existe.

Y mientras tanto, la vida no es solo un libro, es un recordatorio de que la rutina no es una sala de espera hacia la felicidad, sino el escenario principal. Si la vida pasa mientras hacemos planes, mejor que nos pille mirándola con buenos ojos. ¡Ah!, y que la belleza y la calma son decisiones conscientes, no casualidades.

Tienes Y mientras tanto, la vida aquí.

Y te dejo el universo de Enric, aquí.

Estíbaliz Cazorla es especialista en comunicación estratégica e identidad verbal para marcas. Fundadora de Mirar para Crear. Más aquí.

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