ENTREVISTA A SOL AGUIRRE, COACH, ESCRITORA Y PONENTE

Hay vidas que parecen escritas siguiendo un guion previsible y otras que, de repente, se reconectan y encuentran otro sendero. Sol Aguirre pertenece a este segundo grupo. Escritora, coach, ponente y con un podcast que alcanza más de dos millones de escuchas, hablamos con la creadora de Las Claves de Sol.

Por Estíbaliz Cazorla / Fotografía: Erea Azurmendi


Sol Aguirre estudió derecho, trabajó durante casi veinte años en la empresa familiar y, cuando parecía que todo estaba definido, decidió dar un giro que tuvo todo el sentido. Escuchó la voz de su intuición y se permitió reinventarse.

Lo que comenzó como un blog personal, pronto se convirtió en mucho más. Las Claves de Sol, es hoy su espacio digital reconvertido en el proyecto que da refugio a miles de mujeres que buscan inspiración, claridad y sentido en su día a día. Con su newsletter usa el humor, la cercanía y una honestidad poco frecuente. Es por ello que Sol ha logrado transformar su experiencia vital en una propuesta de crecimiento personal que desarma clichés, da herramientas y abre nuevas perspectivas.

Además, Sol ha dado un paso más: es también escritora y conferenciante. Con varios libros publicados y charlas en las que combina humor, emoción y herramientas prácticas, impulsa para llevar una vida más auténtica.

Su filosofía podría resumirse en una de sus frases más potentes: “No me da miedo morirme, lo que me da miedo es no vivir”. Desde ahí construye su enseñanza de vivir con propósito, poner límites a lo que no suma y aprender a reírse de uno mismo para restar gravedad a los miedos y a las expectativas ajenas.

Hoy, reconocida como una de las Top 100 Mujeres Líderes en España e incluida en la lista 50 Over 50 de Forbes, Sol se ha convertido en un referente del lifestyle consciente. No solo porque ofrece herramientas prácticas, sino porque encarna con su propia vida esa reinvención serena y valiente que tantas veces buscamos.

Estoy muy feliz de esta conversación con ella para Slocum Magazine, porque me acerco a su universo personal y creativo para descubrir cómo ha hecho de la reinvención un arte, y de la autenticidad, su forma más elevada de lujo.

Slocum Magazine: Las Claves de Sol empezó como un blog personal. Sin embargo, hoy es un espacio de referencia para muchas mujeres (entre las que me incluyo). ¿En qué momento sentiste que se había convertido en algo tan grande?

Sol: Muchas gracias. La verdad es que la dimensión que ha tomado este proyecto no es algo que yo tenga presente a todas horas. Podríamos decir que me doy cuenta cuando alguien de fuera me lo dice, como en esta entrevista. 

O cuando me reconocen mis alumnas y seguidoras por la calle, que es muy a menudo. O cuando me mandan mensajes sobre cómo mis formaciones, libros o podcast les ha descubierto que hay otra manera de vivir.

Mi foco está en crear contenido y formaciones de calidad, y sido haciéndolo yo sola en mi casa, mi vida es la misma de siempre, que ahora me escuchen decenas de miles de personas no ha supuesto nada nuevo en ese aspecto.

Sí pasa que, cuando tengo que enviar información sobre mí misma a alguna empresa con la que voy a trabajar y tengo que hacer inventario de los últimos años, de los libros, del podcast, de los premios, de los logros me entra mucha alegría, la verdad. Porque nunca imaginé poder dedicarme a algo que me gusta tanto y que, a la vez, ayuda a tantísima gente.

S.M: Además de tu trabajo como coach, eres escritora, tienes un podcast, escribes una newsletter muy interesante y eres conferenciante. Algunos de tus libros son Apréndete, Algún día no es un día de la semana o Todas mis vidas. ¿Cómo se complementan esas facetas entre sí, y qué te aporta cada una a nivel personal y profesional?

S: Soy una persona muy inquieta y curiosa. Hacer solamente una de esas cosas, ya sea escribir, o las formaciones o el podcast acabaría aburriéndome. Date cuenta de que cada una de esas facetas las he creado yo de una manera muy orgánica, muy intuitiva, así que también se combinan así.

Un libro surge cuando tengo una idea rondando desde hace tiempo, no tengo tiempos marcados, por ejemplo.

En cuanto al podcast y las newsletter, me gusta ponerme en modo creativo y escribir o grabar todos los de un mes en pocos días para luego dejarme tiempo para pensar. Mi trabajo más importante es ese: pensar. Qué necesita mi público, qué necesito yo, cómo diseñar una vida que me llene de calma y alegría. Ese es el objetivo supremo, desde ahí articulo todo lo demás.

Ya no diferencio demasiado entre vida personal o profesional, no porque trabaje a todas horas, sino porque todo lo que me nutre en cada una de mis facetas se refleja en las demás. Mis amigos me inspiran y me enseñan muchísimo y eso me construye a nivel personal y profesional. Lo que aprendo sobre cómo funciona el ser humano con mi trabajo, inevitablemente, lo aplico con mi familia, en el día a día. Es maravilloso dedicarme a algo que consiste en compartir lo que a mí me sirve para sentirme mejor, ya sea a través de textos, formaciones, charlas o como sea, la verdad.

S.M: Usas el humor como lenguaje, y lo haces tanto en tus redes sociales como en tus escritos, en tus cursos… Sin duda, es una de tus señas de identidad. ¿Cómo aprendiste la potencia de esta herramienta, y qué papel juega la risa en tu manera de acompañar a los demás?

S: El humor es parte de quién soy y yo soy la risa nos salva la vida muchas veces. Ojo, la risa inteligente, compartida, amable.

Yo he decidido que el ratito que estoy sobre el planeta me lo voy a pasar fenomenal y para mí es imposible pasarlo bien sin una buena dosis de humor al día. Además, y eso sí lo he aprendido, el humor nos conecta, nos ayuda a sentirnos reflejados en el de enfrente, genera complicidad. En mi trabajo es fundamental, con tal de obtener resultados, que quien me escucha me vea como alguien cercano. Y el humor me ayuda muchísimo a conseguirlo. Menos mal, porque no sabría comportarme de otra manera.

S.M: Te he escuchado decir alguna vez que “las expectativas son lo que más nos complica la vida”. ¿Hay liberación al soltarlas, verdad? ¿Tienes experiencias de ello con tus coachees? Y en cuanto a poner límites, hablas a menudo de alejarse de lo que no suma. ¿Es difícil manejar la culpa al poner límites?

S: Aceptar lo que es y no lo que queremos que sea es fundamental para vivir con un mínimo de calma. Ojo, que aceptación y conformismo no son lo mismo. Aceptamos aquello que no podemos cambiar, y no podemos cambiar a otras personas, solo somos capaces de gestionarnos a nosotros mismos. Eso se nos olvida y ponemos toda la energía en darnos cabezazos contra muros ajenos. Todo ese esfuerzo sería mucho más eficiente y lo empleáramos en conocernos, entendernos y definir lo que realmente queremos en la vida.

El conformismo es tragarse una situación, quedarte en un lugar del que podrías salir. No digo que sea fácil, lo que pasa es que los miedos y las creencias nos hacen sentir que tenemos mucha menos libertad de la que realmente tenemos.

En cuanto a los límites, no nos han enseñado a ponerlos. Es más, en el caso de las mujeres, lo que nos han contado, con palabras o con el ejemplo, es que más valemos cuanto más aguantamos. Eso es letal. Poner un límite no es darle un puñetazo a nadie, es salvaguardar tus espacios y darte la importancia que realmente tienes. 

La culpa disfuncional, que es la que aparece cuando te tratas bien, no cuando tratas a otros mal, es aprendida, hemos de desaprenderla para respetarnos a nosotros mismos. Y eso se consigue atravesándola, haciéndolo a pesar del miedo a la culpa, solo así va perdiendo poder sobre nosotros.

S.M: En Slocum Magazine entendemos el lujo como un estilo de vida consciente. Para ti, ¿cuál es hoy el verdadero lujo?

S: Sin duda, el tiempo. No recuperamos el tiempo, no sabemos cuánto tiempo nos queda, nadie te lo puede prestar ni regalar.

Es el bien más preciado. El lujo es dedicar todo mi tiempo a lo que quiero dedicárselo, es decir, estar presente, ya sea trabajando, charlando con mis amigos o con mis hijos o mirando al cielo.

Me da pánico pensar que dejo la vida pasar, que se me van descontando las horas sin hacer algo magnífico con ellas. Algo magnífico puede ser leer, descansar o escribir, insisto. No hablo de la productividad que nos han vendido, hablo de emplear el tiempo en algo útil y yo opino como Rodin cuando decía que «Útil es todo aquello que nos da felicidad”.

S.M: Si tuvieras que condensar tu experiencia en tres claves para vivir con más conciencia y menos ruido, ¿cuáles serían? ¿Y si tuvieras que regalar un solo consejo a quienes leen esta entrevista, un mantra vital para el día a día, ¿nos lo regalas?

S: Lo primero: el objetivo en la vida es terminar el día diciendo «Joder, qué bien». Ojo, no siempre lo conseguirás, pero es que los objetivos están solamente para darnos dirección, para regalarnos claridad y foco, para guiarnos en nuestras decisiones; para que todas ellas nos acerquen, un milímetro o un kilómetro a eso que queremos.

Si no definimos lo que queremos en todos los ámbitos de la vida llegaremos a ninguna parte. Más que preguntarnos qué queremos conseguir, preguntémonos qué queremos sentir, porque de lo contrario es fácil dejarse llevar por lo que se supone que debemos lograr.

Lo segundo: ve solamente donde te traten bien. No donde no te traten mal. No, sal de relaciones, lugares, trabajos donde no te traten bien. Y, claro, trátate bien a ti mismo, porque de ahí sale todo lo demás. Cuando tú te respetas, y tienes claro que mereces lo mejor, no toleras otra cosa que no sea ese bienestar.

Por último: habla mucho con tu Yo de 99 años, llena de sabiduría y perspectiva.

Pregúntale qué es lo que tienes que pensar y hacer para que se sienta orgullosa de lo que has hecho con su tiempo, sus ilusiones y su talento.

Si tuviera que decir una sola cosa que nos sirve en el día a día es que nos preguntemos nada más despertar ¿Cómo estás? Y ¿Qué necesito? Y piensa en qué es lo que más se parece a eso que necesitas y que puedes darte para sentirte bien. Esto te ayuda a ponerle intención a tu día y atención a la persona que eres. A no despistarte.

S.M: Por último, ¿qué es lo más que te gusta de Slocum Magazine?

S: Que defiende la búsqueda de la belleza, que es algo que olvidamos muy fácilmente porque nos centramos en lo meramente práctico. La belleza es una necesidad humana y, si la tuviéramos presente en nuestra vida entera, nos iría mucho mejor. Busquemos la belleza en nuestras relaciones, en nuestro entorno, en nuestro pensamiento, en nuestros gestos cotidianos y eso mejorará radicalmente nuestra vida.

Encuentras todo sobre Sol en lasclavesdesol.com

Incluidos sus libros, aunque también te los dejo aquí

Su newsletter aquí

Su podcast lo tienes aquí

Estíbaliz Cazorla es especialista en comunicación estratégica e identidad verbal para marcas. Fundadora de Mirar para Crear, desarrolla proyectos de social media y PR. Más aquí

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *