Una mejor calidad de vida y menos estrés: éstas son las principales ventajas que supone el vivir junto al mar.
Por Paulina Bernal
Cada vez más, cobra importancia el desarrollo de zonas que puedan mejorar el bienestar físico y mental de los ciudadanos. Vivir cerca del mar parece ser la mejor opción en cuanto a bienestar.
Un estudio neozelandés demuestra que el azul marino reduce el estrés psicológico y aumenta la sensación de paz y equilibrio. La investigación se centró en estudiar la relación entre los entornos urbanos y los llamados entornos «verdes» y «azules», es decir, aquellos espacios de oportunidad recreativa y conexión social que ofrecen un descanso de los contextos urbanos, favoreciendo la recuperación física y mental. Mientras que la definición de espacios verdes puede variar ligeramente, incluyendo zonas más naturales, como pequeñas arboledas, y otras más «artificiales», como parques, jardines y cualquier otro espacio cubierto principalmente por el color verde, los espacios azules tienden a ser más singulares, limitándose a masas de agua como lagos, mares, océanos y ríos.
El estudio, realizado en Wellington, capital de Nueva Zelanda, demostró que la sola visión de estos últimos espacios conlleva una disminución considerable de la angustia psicológica, aliviando el estrés y mejorando el bienestar mental.
Esto se debería a la disminución del ritmo cardíaco y de la presión sanguínea, con una relativa estimulación de las ondas delta en el cerebro, debido a la visión del color azul (conocido anteriormente por su contribución en la liberación de melatonina y, por tanto, en el equilibrio del sueño). Este resultado, que no se ve afectado por diferencias como la edad, los ingresos económicos y los distintos distritos urbanos, podría ser de gran ayuda para combatir las enfermedades derivadas del deterioro de la salud mental, haciendo que los alojamientos con vistas al mar (río o lago) sean asequibles para las personas con necesidades médicas. Las ventajas psicológicas y referentes al bienestar, que solamente el mirar a la naturaleza conlleva, ya estaban demostradas. La simple vista del verde de unas plantas puede activar una disminución de los niveles de estrés de hasta un 30%. Lo que hasta ahora se desconocía, es la ventaja en cuanto a bienestar que resulta de la simple acción de estar contemplando el agua.
Vivir junto al mar también significa exponerse más al sol. El astro rey refuerza el sistema inmunitario, potencia la producción de vitamina D, aumenta los niveles de endorfinas y mejora la salud ósea. Estas son las grandes virtudes del sol, eso sí, en pequeñas dosis y siempre con protector solar.

Además, el agua salada es buena para la salud. Fortalece el sistema inmunitario, aumenta la circulación e hidrata la piel. Hay que cuidarse del sol (utilizando protectores que bloquean los rayos dañinos), no del agua de mar, que, por el contrario, tiene un poder hidratante.
Más ventajas: los pulmones te lo agradecen. Quienes padecen asma y bronquitis experimentan una disminución de los síntomas cuando están cerca del mar. Porque el aire salado ayuda – y mucho – al sistema respiratorio.
Hablamos de los cambios moleculares. El aire marino contiene iones negativos que favorecen la absorción del oxígeno. Esto ayuda de forma importante a equilibrar los niveles de serotonina y produce mucha más energía, mejor sueño, menos tendencia a los pensamientos negativos y a la depresión. Se trata de verdaderos cambios moleculares, todos producidos de forma natural: además, el sonido del mar activa nuestras emociones.

El movimiento es esencial para la salud física y mental. Y el mar y el agua en general favorecen la actividad física. Según los resultados de diferentes investigaciones, las personas que viven cerca del mar son más propensas a moverse y a cuidar su cuerpo. Hoy en día, sabemos que no hay límite de edad para hacer ejercicio: incluso un simple paseo diario es importante para la salud mental y física.
En resumen, el mar y el agua representan una panacea para el cuerpo, la mente y el alma. Y quienes viven cerca del mar lo saben muy bien.
