Seat marcó un hito con el nombre de sus coches que hacían referencia a ciudades españolas. La marca ha pretendido siempre ir de viaje por la geografía española con sus modélicos vehículos. Y lo ha conseguido.
Por Nacho Figueroa
El branding es, como definición, un anglicismo que se utiliza en Marketing para hacer referencia al proceso de hacer y construir una marca, mediante la administración estratégica de diferentes activos. El branding identificará e influirá en el valor de la marca, tanto para el cliente como para la empresa propietaria de ésta.
Diferenciarse hoy día es cada vez más difícil, porque los costes de producción de un determinado producto o servicio son similares. Por ello, la clave de cualquier negocio está en el branding, en ese poder de marca como elemento diferenciador.

El branding es todo un arte, y la marca Seat lo tuvo claro desde el primer momento. Poner nombre a los productos, ese proceso conocido como “naming”, no sólo pretende triunfar, sino que puede marcar el destino de cualquier empresa y que sea reconocida, incluso, por ese nombre.
Seat es la firma española que empezó a utilizar esta técnica hace años, y le ha ido bien. En gran parte de sus vehículos modelo tienen, han tenido o tendrán nombres de ciudades españolas. 14 ciudades españolas representadas para rendir homenaje a lugares de la geografía. Esta tradición empezó en 1982 con el Ronda, y fue un auténtico éxito.

Todo comenzó con Ronda en 1982, año en que se celebró el Mundial de España, en el que la marca Seat lanzó este modelo. Después llegaron sus modelos más icónicos: Ibiza y Málaga (1984), Marbella (1986), Toledo (1991), Córdoba (1993), Inca (1995), Alhambra (1996), Arosa (1997), León (1999), Altea (2004), Ateca (2016), Arona (2017), y Tarraco (2018).
Próximamente se unirá a este branding el barrio barcelonés el-Born, su primer coche eléctrico, y el cabo mallorquín Formentor, el primer vehículo desarrollado para la marca Cupra. Además, el último prototipo de la firma, el Tavascan, recibe el nombre de un pequeño pueblo de los Pirineos.

Andalucía es, sin duda, la comunidad gurú que mayor protagonismo ha tenido en la historia de la marca Seat. La empresa comenzó a utilizar nombres de ciudades o lugares españoles, y ha visto ahí el gran lanzamiento y desarrollo que puede tener –y ha tenido– el mundo del automóvil en el país mediterráneo.
Concretar una venta es importante, pero lograr la fidelidad de los clientes es vital.
-STAN RAPP-
