Si tienes un feeling especial con la almohada, quizás estas curiosidades te resultarán interesantes.
Por Alex Boomer Parker
Varios estudios han demostrado que beber un vaso de agua antes de dormir estimula nuestro cuerpo en la quema de grasas. Por otro lado, una siesta además de relajarnos, nos ayudará a llegar más predispuestos a la hora del descanso nocturno. Eso sí, la siesta, no tendrá que durar más de 20 minutos.
También se ha demostrado que un paseo de 15 minutos después de la cena ayuda a conciliar el sueño más temprano y sobre todo a mejorar la calidad y duración de nuestro descanso.
Muchos expertos han explicado que no se debe descuidar el sueño para hacer más ejercicio. De hecho, necesitamos dormir lo suficiente para recuperarnos del estrés al que están sometidos nuestros músculos cuando hacemos deporte, ya que el ejercicio sin el sueño, acabaría dañando nuestro organismo.
Estas son algunas de las curiosidades más conocidas relacionadas con el dormir. Sin embargo, existen unas cuantas más que son menos conocidas.
Por ejemplo, otra investigación ha demostrado que cuando dormimos fuera de casa, el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro está en semi-alerta y atento a los ruidos. Esto explica por qué cuando dormimos fuera de casa tenemos la impresión de no haber descansado del todo.

Hablando de lo que hay que evitar antes de dormir, llama la atención que un estudio americano haya demostrado que el café pierde sus capacidades estimulantes después de solamente dos noches en las cuales se ha dormido poco. Quiere decir que, aun siendo el café una bebida que ayuda a quienes quieren quedarse despiertos, su ingesta deja de tener efectos energizantes si llevamos dos noche durmiendo poco o nada. Lo que queda en estos casos es únicamente un efecto placebo.
Aunque haciendo un recorrido por Internet nos encontraremos con diferentes artículos y videos que explican cómo convertirse en madrugador, la realidad es bastante más compleja. De hecho, depende casi exclusivamente de la genética que, dependiendo del crono-tipo, nos indica el período de mayor actividad de cada persona, ya sea madrugadora o menos.
En referencia al tiempo que hay que dedicar al sueño, cabe decir que no todas las personas tienen los mismos ritmos y no todos los individuos necesitan dormir las «fatídicas» ocho horas como dice la creencia común. Para saber cuánto se necesita dormir, es recomendable acostarse tan pronto como se sienta el cansancio y despertarse sin alarma. El tiempo promedio de sueño dirá cuánto tiempo se necesita para descansar por completo.
El récord del mayor tiempo sin dormir es de 11 días. Este récord fue establecido por Randy Gardner, en 1964. Este estudiante de California estuvo 264.4 horas consecutivas sin dormir.
Un estudio mostró que los seres humanos tenemos menos sueño y dormimos menos profundamente cuando hay luna llena, incluso durmiendo en una habitación sin ventanas.
Unos investigadores británicos han desarrollado un par de gafas que esencialmente pueden restablecer el reloj biológico de una persona al proyectar un anillo de luz que simula el amanecer en el ojo. Las gafas han sido probadas con soldados y pueden permitir que alguien permanezca despierto durante 36 horas sin experimentar déficits funcionales.

Cada animal necesita una cantidad diferente de sueño: quien tiene un gato lo sabe muy bien. De hecho un gato puede dormir durante 18 horas consecutivas. Sin embargo, la jirafa necesita solamente unas dos horas de sueño al día.
Por otro lado, los delfines pueden permanecer activos y alertas durante más de 15 días, durmiendo con una sola mitad de su cerebro. La otra mitad obviamente sirve para salvarse de los depredadores y recordar al cuerpo que debe subir a la superficie para tomar aire.
Los seres humanos pasamos 1/3 de nuestra vida durmiendo. Obviamente, esto difiere según la edad de la persona, pero en promedio es alrededor de un tercio.
Los recién nacidos pasan el 65% de su sueño en fase REM.
La gran mayoría de los padres pierden entre 400 y 750 horas de sueño durante el primer año de vida de cada niño.
En promedio, se tarda entre 10 y 15 minutos en conciliar el sueño. Si has acabado durmiéndote más rápido, significa que estabas demasiado cansado.
Los ruidos, especialmente aquellos en las primeras y en las últimas horas de sueño, pueden perturbar de forma importante el funcionamiento del sistema inmunológico, incluso si no nos hacen despertar.
Se calcula que en los primeros 5 minutos de habernos despertado, habremos olvidados el 50% de un sueño. Después de otros 5 minutos, habremos olvidado el 90%. Sigmund Freud creía que esto se debía a que los sueños representan nuestros pensamientos reprimidos y, por lo tanto, nuestro cerebro quiere deshacerse de ellos rápidamente. Todavía no existen estudios que demuestren que esa teoría sea cierta.
El 12% de las personas sueña completamente en blanco y negro. Antes de que se introdujera la televisión en color, solo el 15% de las personas soñaba en color. Las personas mayores sueñan en blanco y negro con más frecuencia que las personas más jóvenes.
Los expertos en sueño han descubierto un vínculo directo entre la posición preferida para dormir y la personalidad.
Tienes que levantarte de la cama cada mañana con determinación,
si quieres ir a dormir con satisfacción.
-GEORGE HORACE LORIMER-
