Bienvenido al maravilloso cambio de estación, el momento justo en que nos toca negociar entre las prendas de invierno y las de primavera sin perder el estilo, y sobre todo sin perder la cabeza.
Por Alejandra del Corral
Estamos en el momento del año en el que salir de casa puede resultar una odisea a la hora de elegir nuestras prendas y no perder el estilo. Puede que amanezca con algo de viento y temperaturas frías, pero que después, el sol del mediodía haga que te sobre la chaqueta, más tarde, por la tarde, se nuble y hasta nos caiga algún chaparrón, y por la noche, de nuevo fresco o frío, dependiendo de la la borrasca que nos toque de turno. Todo esto podemos definirlo como: Bienvenido al maravilloso cambio de estación, el momento justo en que nos toca negociar entre las prendas de invierno y las de primavera sin perder el estilo, y sobre todo sin perder la cabeza.
Algo bueno de esta etapa es que, si te gusta la moda, ésta se vuelve más divertida para vestir y hacer que tu imaginación pueda expandirse en su máximo esplendor. Es el momento perfecto de practicar todas las teorías que hemos leído y escuchado del súper tema “VESTIRSE A CAPAS”. Utilizar tejidos ligeros pero cálidos y esas prendas “puente” que salvan cualquier look cuando el tiempo no se decide.

El arte de vestir a capas (sin parecer una cebolla). Podemos asegurar que vestir a capas será la estrategia para esta época. Pero ojo, esto no significa que nos pongamos todo lo que tengamos en el armario como si fuéramos una cebolla; la clave está en seleccionar las prendas que funcionen juntas y que podamos quitar fácilmente según vaya variando la temperatura a lo largo del día.
Vamos a crear una fórmula sencilla que funcione y sea práctica:
Creamos una capa base: en este caso elegimos una camiseta de algodón o una blusa / camisa que no sea demasiado gruesa.
Como capa intermedia vamos a utilizar un jersey fino, un cárdigan fino, un chaleco tan en tendencia ahora mismo, o incluso una sudadera fina si queremos ir muy casual.
Como capa exterior elegiremos una blazer relajada o un poco “oversize”, muy en tendencia, una gabardina, una cazadora o una chaqueta vaquera, por ejemplo.
Ahora con esta fórmula vamos a aplicar el truco: jugar con el largo y con las texturas. Te doy tres ejemplos de estilo casual: camiseta básica, con una camisa abierta y una gabardina; un jersey fino con una blazer; camiseta de algodón de manga larga con chaleco y chaqueta. ¿Qué te parece?

Las prendas que salvan cualquier look. Si hablamos de prendas favoritas en invierno, es fácil tener un abrigo estrella, y en verano, un conjunto o vestido favorito. Pues, en entretiempo, nos sucede lo mismo, pero en este caso lo vamos a denominar “prendas puente”. Vamos a ver cuáles serían:
La gabardina, que además este año viene pisando fuerte. Es ligera, elegante, con un toque chic, y es perfecta con todos los looks.
La cazadora vaquera, digamos que es la prenda por excelencia, es funcional con vestidos, con pantalones y puedes combinarla con prendas más arregladas para rebajar la sobriedad y con prendas muy casual. Es una gran apuesta y además, en verano, es la prenda estrella para alguna noche más fresquita.
La blazer, si tu estilo es un poco más sofisticado, es tu prenda. Combina genial con pantalones y vestidos, elevando siempre nuestros looks y creando una imagen chic y muy actual.
El cárdigan siempre es buena opción, aunque aquí podemos jugar con un sinfín de colores, tipos de punto y forma, por lo que es importante saber con qué sí y sobre todo con qué no.
Estas prendas serán las que nos harán de puente para equilibrar el look y que se adapte a las temperaturas.

Tejidos híbridos: ni muy abrigados, ni demasiado ligeros. Los tejidos en esta época del año van a ser un gran reto, ya que debemos encontrar los que mejor se adapten a los cambios de temperatura. Lo ideal sería apostar por materiales que respiren pero que todavía tengan algo de cuerpo.
Los mejores aliados para estas fechas pueden ser:
Algodón de gramaje medio; es un tejido cómodo y transpirable además de gustoso a la piel.
El punto fino, aporta calidez sin resultar demasiado pesado.
El denim ligero es el tejido perfecto, ya que puede ser cómodo y es perfecto para vestirse a capas.
Las mezclas de lana, pero que sean ligeras, nos proporcionan un punto de calor pero no en exceso.
Estos tejidos nos van a ayudar a mantener una temperatura cómoda incluso cuando el clima cambia varias veces a lo largo del día.

Cómo adaptar el look al caprichoso clima de la primavera. Como sabemos, en el mismo día podemos pasar por diferentes estaciones del año; por ello, teniendo en cuenta todo lo visto hasta ahora, vamos a preparar looks flexibles con tips de asesoría y con algunas ideas muy sencillas:
- Llevar capas ligeras que podamos quitar fácilmente
- Apostar por colores neutros y que combinen entre sí, siempre que sean de tu colorimetría.
- Elegir zapatos cerrados pero ligeros, como mocasines, zapatillas o incluso algún botín.
- Llevar siempre una chaqueta a mano, aunque no sea muy gruesa
- Y nuestro pañuelo al cuello, no sólo para darle un toque sofisticado al look, sino que, en momentos de bajada de temperatura, llevar el cuello cubierto nos ayudará a mantener nuestra temperatura corporal.
- Y si te gustan los bolsos maxi, éste es el momento perfecto, te ayudarán como auxiliar para ir adaptando las prendas al look.

Vamos a disfrutar esta época y veámosla como la oportunidad de definir aún más nuestro estilo, aprender a mezclar bien las prendas, probar combinaciones nuevas y probar prendas que, en otras épocas el año, como el invierno o el verano, pasarían desapercibidas.
Si logras acertar con el look la sensación será de VICTORIA.
Espero haberte ayudado, pero, como siempre, si tienes cualquier duda o quieres que hablemos un ratito de moda, te dejo mi mail alexdelcorralsanz@gmail.com También puedes consultar mi WEB y mis Redes Sociales.
Alejandra del Corral es Asesora de Imagen especializada en estilo real y funcional.
