Jóvenes talentos, mucho oficio y tres descubrimientos made in Spain.
Por Eva Sanvivas
En esta ocasión, mi ruta de estilo regresa a Madrid; concretamente, a los descubrimientos que he realizado durante su Fashion Week.
La Semana de la Moda de Madrid me fascina no solo por la oportunidad de ver las propuestas de los diseñadores consagrados, sino también por las de los más jóvenes. Durante estos días, los creadores noveles exponen sus colecciones, convirtiendo la cita en el escenario ideal para acercarnos a quienes dan sus primeros pasos. Hablamos de esas firmas pequeñas que buscan hacerse un hueco y que, a menudo, esconden tras de sí un inmenso trabajo, ilusión y valentía.

Emprender en el sector de la moda no es tarea fácil, y hacerlo apostando por la producción artesanal, el sello made in Spain y una identidad propia me resulta aún más admirable. Por ello, en esta ruta quiero compartir contigo tres firmas que he descubierto durante la Fashion Week y que, sin duda, merece la pena conocer.
Comenzamos con Merelu, una firma de bolsos que captó mi atención por un aspecto de incalculable valor: su firme apuesta por los clásicos. Se trata de piezas hermosas que prescinden de las tendencias efímeras para cobrar sentido desde una atemporalidad absoluta.


Sus diseños se elaboran artesanalmente en Ubrique, cuna y referente de la marroquinería española, así como enclave de producción para diversas firmas de lujo. Detrás de cada bolso existe una defensa férrea del oficio, del cuidado por el detalle y del trabajo bien hecho. Esto es precisamente lo que me cautivó de Merelu: en una época en la que impera la necesidad de la novedad constante, hallar una marca que apuesta por la perdurabilidad resulta verdaderamente inspirador.
Mi segundo hallazgo fue Bico, una firma de joyería artesanal elaborada a partir de conchas naturales, una particularidad que garantiza que cada pieza sea distinta. De hecho, sus creadoras definen sus obras como únicas e imperfectas, y considero que ahí reside gran parte de su encanto. Al no existir dos conchas idénticas, es imposible replicar dos piezas exactas; esa sutil imperfección dota a cada joya de una personalidad intransferible. Es en esa singularidad donde radica su auténtica belleza. Admiro profundamente esta manera de concebir la joyería: tomar un elemento que ya nos brinda la naturaleza y transformarlo, mediante el trabajo manual, en un amuleto que nos acompañe.



Finalmente, llegamos a Maison Gracen, una firma que descubrí hace varias ediciones en este mismo marco y que me atrapó desde el primer instante. En esta ocasión, al reencontrarme con ella, experimenté la grata sensación de comprobar cómo un proyecto que me sorprendió en sus inicios continúa evolucionando con paso firme. Al frente de Maison Gracen se encuentra Marta, su creadora, a quien deseo felicitar desde estas líneas, pues es un verdadero placer ser testigo de sus avances y de la consolidación de sus diseños.
Su especialidad es el punto, pero dista mucho del concepto tradicional que solemos imaginar. Sus propuestas son originales y gozan de una personalidad muy marcada. De hecho, uno de los mayores atractivos de la firma es la exclusividad visual de sus prendas, difíciles de encontrar en otras marcas del sector. Lograr que una prenda perteneciente a una categoría tan explorada como el punto consiga sorprenderme constituye, a mi juicio, un mérito indiscutible.


Ahí reside, precisamente, el valor de Maison Gracen: en poseer una mirada propia y en la audacia de hacer las cosas de un modo distinto.
Hablamos de tres firmas muy diferentes entre sí, pero unidas por un hilo conductor que cobraba todo el sentido para esta sección: el valor de crear, de apostar por una idea y de abrirse camino en una industria tan competitiva como la de la moda: Merelu, a través de la tradición y la artesanía marroquinera. Bico, transformando elementos naturales en joyas inigualables. Y Maison Gracen, demostrando que el punto aún alberga capacidad de sorpresa.
Tres proyectos made in Spain, tres formas de entender el diseño y, sobre todo, tres historias protagonizadas por personas que han decidido apostar por su creatividad y por hacer las cosas a su manera.

Y esa es, en esencia, la filosofía que me gusta compartir en estas rutas: dar visibilidad a firmas que quizá todavía no acaparan todos los focos, pero que tienen un relato poderoso que contar. Estas tres, sin lugar a dudas, lo tienen.
Nos vemos en la próxima ruta… ¿Cuál será nuestro próximo destino?
Eva Sanvivas es estilista y personal shopper.
La encuentras en @eva_sanvivas y también en info.evasanvivas@gmail.com

