Un ensayo que disecciona la psicología del éxito a través de las trayectorias vitales de figuras como Michael Jordan, Simone Biles, Carolina Marín o Armand Duplantis.
Por Estíbaliz Cazorla
La disciplina es el verdadero éxito según Hugo Riera, y yo estoy absolutamente de acuerdo. En Slocum Magazine entendemos el lujo como un concepto que trasciende la materialidad. Quizás, pocas disciplinas reflejan de manera tan descarnada esta ambición como el deporte de élite. Sin embargo, detrás del destello fugaz de una medalla de oro, del aplauso atronador o de un podio, existe una arquitectura mental meticulosa y silenciosa que rara vez llega a los titulares.
Hugo Riera pertenece a esa nueva generación de narradores que ha sabido leer entre líneas. Periodista deportivo de formación y mente maestra detrás del fenómeno digital Hache Sports, un canal que ha redefinido el consumo de información deportiva congregando a más de 1,4 millones de seguidores, Hugo ha decidido pausar el ritmo frenético del algoritmo para observar la anatomía del triunfo.

El resultado es La mentalidad de los campeones, recién llegado a las librerías este mes de marzo. Un ensayo que huye de la mera crónica de resultados para diseccionar la psicología del éxito a través de las trayectorias vitales de figuras incontestables como Michael Jordao, Simone Biles, Carolina Marín o Armand Duplantis.
Para descifrar la grandeza no basta con idolatrar los récords. Más bien, lo que es imperativo es comprender cómo estos gigantes gestionan el abismo de la presión, cómo transmutan la derrota en combustible y cómo forjan, en la intimidad de sus pensamientos, una visión del mundo que los vuelve imparables.
Sentarme a charlar con Hugo me parece un regalo. Me gusta mucho como habla de la disciplina invisible, de la construcción de marcas personales de alto valor y sobre por qué, en la pista y en la vida, el talento es solo el punto de partida.

Slocum Magazine: Hugo, en La mentalidad de los campeones arrancas desafiando una creencia muy arraigada y planteando una pregunta fascinante: el mito del talento innato. ¿Por qué no siempre ganan los mejores? ¿Qué peso real tiene esa «arquitectura mental» frente a las aptitudes físicas cuando llega el momento de la verdad?
Hugo: La emoción del deporte radica precisamente en esta observación: no siempre ganan los mejores. Y es un alivio que esto sea así tanto en el deporte como en la vida, pues significa que siempre tienes opciones de hacerte con la victoria. El único que no tiene opciones de ganar es el que cree que no las tiene.
La aproximación mental a un día importante puede aumentar considerablemente tus probabilidades de éxito. El entrenador Jim Valvano, justo antes de un partido y entrenando a un equipo muy inferior en talento a su rival, les recordó a sus jugadores una gran verdad que muchas veces dejamos pasar por alto: «no tenemos que ser mejores que ellos para ganar. Solo tenemos que ser mejores durante 40 minutos». Ni siquiera el mejor del mundo puede ser el mejor todos los días y, por eso mismo, considero que es más importante tener la mentalidad de un campeón que serlo.
S.M: Escribes una frase muy evocadora: «Nadie nace siendo un campeón, pero todos se lo han imaginado antes de llegar a serlo”. Ese es el poder de la visualización. Si observamos a figuras que analizas en el libro, como Armand Duplantis o Michael Jordan, ¿cómo funciona exactamente esa visualización del triunfo? ¿Es la imaginación el primer músculo que debe entrenar un atleta para alcanzar la excelencia?
H: Todo el que gana algo se lo ha imaginado antes. Si estáis de acuerdo conmigo, eso significa que todo lo que conseguimos existió primero en nuestra mente.
Las neuronas espejo demostraron que nuestro cerebro activa las mismas neuronas al realizar una acción como al observar a otro hacerla. Al ver un partido, estamos jugando sin darnos cuenta. En sus primeros años en la NBA, LeBron James se convirtió rápidamente en uno de los mejores jugadores del mundo; pero su kriptonita eran los triples. Para mejorar sus porcentajes, no empezó a entrenar más el tiro, sino a convencerse de que tiraba bien; aunque no fuera cierto. El psicólogo deportivo Bob Rotella le dio la idea de ver vídeos donde salía metiendo todos los triples: una recopilación de aciertos. Con este ejercicio de visualización, el jugador saltaba al campo con la imagen metida en la cabeza de que metía todos sus tiros y, con el tiempo, ha mejorado muchísimo su eficacia desde la larga distancia.

S.M: Desde Slocum valoramos mucho las historias de resiliencia detrás de los grandes logros. Tu libro nos invita a ir más allá de los récords para entender cómo afrontan la presión más absoluta. Teniendo en cuenta ejemplos de superación extrema, como los de Carolina Marín frente a las lesiones o Simone Biles. redefiniendo la salud mental en el deporte, ¿cómo se entrena la mente para convertir el abismo de una derrota, o incluso el trauma, en el mayor de los impulsos?
H: Los deportistas de élite aceptan tanto la derrota como la victoria. Mientras el partido está en juego, ambos resultados existen. Cuando un futbolista se anima a chutar un penalti, acepta la posibilidad de fallar delante de todo el mundo.
Cuando un boxeador entra en el ring, acepta que lo pueden noquear frente a su familia. Cuando un corredor empieza a galopar hacia la meta, también corre el riesgo de tropezarse por el camino. Podemos poner mil ejemplos para demostrar que convivir con el error es una de las claves del éxito. Pensadlo bien: incluso los grandes campeones han perdido más veces de las que han ganado. El Real Madrid ha conquistado quince Champions pero para eso ha participado en más de cincuenta ediciones. Aceptar la derrota como parte del proceso es un signo inequívoco de la mentalidad de los campeones.
S.M: Hugo, hay una imagen tremendamente poderosa que rescatas y quiero que lo expliques tú: ¿qué impulsa a un atleta a seguir corriendo cuando los tres primeros ya han cruzado la línea de meta? ¿Dónde encuentra un deportista esa motivación inquebrantable cuando el podio, el reconocimiento externo o la victoria ya son matemáticamente inalcanzables?
H: Si todos los participantes de una competición luchan solo por la victoria, ¿por qué los corredores no se detienen cuando el primero ya ha cruzado la línea de meta? Si lo que está en juego son solo las medallas, ¿por qué siguen corriendo cuando los tres primeros ya se han asegurado el oro, la plata y el bronce? Si solo importa el orden de llegada, ¿por qué el último de la carrera sigue dando todo de sí cuando ya no puede ganar, ni optar a medalla ni mejorar su posición? Siempre nos queremos asociar con el ganador, pero es viendo al último corredor que nos damos cuenta de que no solo existe la carrera por la victoria; también está la carrera de cada uno de los participantes. El deporte me ha enseñado que el éxito no se mide comparando lo que tienes con lo que otros han conseguido, sino que solo puedes medir el éxito por lo que eres capaz de hacer en tu carril.

S.M: En el sector del lujo y el lifestyle, las marcas buscan asociarse con figuras que transmitan valores profundos. Hoy, un atleta de élite no solo compite, sino que es una marca en sí mismo. Basándote en la mentalidad de los campeones que has estudiado, ¿qué hace que una gran firma decida apostar por un deportista más allá de sus victorias? ¿Cómo se construye esa identidad que atrae el patrocinio de élite?
H: En mi canal he constatado que la gente conecta mucho más con la vida de los deportistas que con sus resultados. Las marcas también se han dado cuenta de ello y por eso ya no solo contratan a los mejores atletas para transmitir excelencia y grandeza; sino que buscan aliarse con aquellos que transmitan los valores del deporte: la superación, la autenticidad y la perseverancia.
S.M: A través de Hache Sports has contado cientos de historias a millones de personas, pero en este libro destilas la esencia de todas ellas. Si tuvieras que definir esa disciplina casi invisible que hay detrás del éxito sostenido en el tiempo, ¿qué se necesita realmente para ser un campeón? ¿Hablamos de resiliencia, de una obsesión perfeccionista o, simplemente, de una perspectiva vital diferente?
H: No existe una hoja de ruta para convertirte en campeón, pero en mi libro trato de demostrar que sí existe una manera de pensar que es común a todos ellos. La palabra clave no es resiliencia, obsesión o talento. Lo importante permanece más oculto pero es mucho más accesible: la preparación. Y el primer paso es aprender de los mejores.

S.M: El gran valor de tu libro es que saca la mentalidad deportiva del estadio y la aplica a cualquier ámbito de la vida. Para los lectores de Slocum Magazine, que buscan constantemente la excelencia en sus propios proyectos, negocios o trayectorias personales, ¿cómo podemos aplicar esta forma de ver el mundo de la élite deportiva para convertirnos en nuestra mejor versión en el día a día?
H: El deporte es el trabajo del que podemos extraer más aprendizajes para aplicar en nuestro día a día, seamos o no deportistas. Mientras la mayoría de nuestras vivencias son privadas, los deportistas se atreven a fallar, perder y equivocarse delante de todo el mundo. Ver cómo reaccionan nos da muchas pistas para que podamos afrontar mejor nuestros propios partidos en la vida. No hay que ver a los atletas como superhéroes. Son personas que en algún momento decidieron tener la mentalidad de los campeones: descubrir cómo de buenos pueden llegar a ser en aquello que les gusta.
S.M: Para terminar, Hugo me encanta que estés compartiendo tu perspectiva de vida en estas páginas. Por ello, me encantará también saber, ¿qué es lo que más te gusta a ti de Slocum Magazine?
H: Lo que más me gusta de Slocum Magazine es que han sabido mantener en sus publicaciones el espíritu aventurero de Joshua Slocum, el primer navegante en dar la vuelta al mundo en solitario y sin saber nadar. Hacer algo sin referentes es sumamente complicado y gracias a este magazine podemos descubrir muchos de distintos ámbitos: moda, bienestar, arte, gastronomía, curiosidades y viajes.

La mentalidad de los campeones es un manual de resistencia para un mundo que a menudo olvida que el talento es solo el punto de partida. Hugo Riera pone luz en la disciplina.
Tienes La mentalidad de los campeones, aquí.
A Hugo lo encuentras al otro lado de @hache_sports
Estíbaliz Cazorla es especialista en comunicación estratégica e identidad verbal para marcas. Fundadora de Mirar para Crear. Más aquí.

Fascinante entrevista!!!